Cultura, Gastronomía, Video

Las almejas tatemadas, legado de primeros pobladores de Baja California Sur

En Loreto, un diminuto y encantador pueblo del noroccidental estado mexicano de Baja California Sur, existe un platillo tan antiguo que es un legado de los primeros pobladores de la península, las almejas tatemadas.


La ameja tatemada por su sabor y tradición indígenas, es un símbolo de la capital histórica de Península de Baja California, y como su nombre indica, es el proceso de cocción lo que hace tan particular este manjar.


El molusco es recogido por los buzos locales de manera artesanal, con un equipo básico de esnórquel y una vista tan entrenada que les permite identificar, y sacar, la almeja con sus propias manos del fondo marino.


Posteriormente, las almejas son llevadas a la zona de preparación, llamada tatemador.


Este consiste en un recuadro en el suelo de aproximadamente tres metros por lado que se rellena de gravilla fina y donde el molusco es colocado y semienterrado cuidadosamente.


Para su cocción se utiliza un arbusto seco, tipo chamizo, que crece a la orilla de los arroyos y solo es posible encontrar en la zona.