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República Dominicana achaca la baja cifra de turismo a una "desafortunada campaña mediática"

La llegada de turistas a República Dominicana entre enero y agosto creció apenas 0,4 %, según cifras divulgadas este sábado por el Banco Central (BCRD), que sigue atribuyendo la situación a una "desafortunada campaña mediática" tras la muerte de varios estadounidenses en hoteles del país.

En los primeros ocho meses del año el país recibió 4.664.036 turistas, un 0,4 % más que en el mismo período de 2018, según los datos oficiales, que destacan que dentro de este resultado, los dominicanos no residentes experimentaron un aumento de 14,8 %, mientras que los extranjeros registraron una disminución de 1,8 %.

En el caso particular de agosto, el informe del BCRD señaló que la llegada de pasajeros no residentes bajó 7,5 %.

Destaca, sin embargo, aumentos en la llegada de turistas desde Europa (principalmente de España) y Centroamérica y el Caribe (destacándose Puerto Rico) con incrementos relativos de 4,9 % y 12,9 %, respectivamente, los cuales permitieron mitigar parcialmente la reducción de 22,3 % desde Norteamérica.

Al agregar el flujo de viajeros residentes, la llegada total de pasajeros por vía aérea durante el período enero-agosto de este año ascendió a 5.118.100 pasajeros, para un aumento de 0,8 %.

El 61,9 % de los visitantes arribó desde Norteamérica, el 21,6% desde Europa, un 12 % Suramérica, un 4,1 % procedía desde Centroamérica y el Caribe y el restante 0,4 % desde Asia y el resto del mundo.

En su informe, el BCRD señaló que la disminución presentada en el flujo de turistas extranjeros que viene experimentando el país desde junio "obedece a los efectos de la desafortunada campaña mediática" tras la muerte de varios estadounidenses en hoteles del territorio nacional, que las autoridades locales atribuyen a asuntos de salud.

Esto provocó, reconoció el banco emisor, cancelaciones en las reservas aéreas programadas por los estadounidenses para viajar a la República Dominicana.

Adicionalmente, el flujo turístico se ha visto impactado por las condiciones económicas y la moderación que ha experimentado el crecimiento de la economía mundial.

A principios de este mes, el Gobierno de la República Dominicana, país que tienen en el turismo su principal fuente de ingresos, creó un comité que tendrá como objetivo "fomentar un clima de seguridad integral en el sector turístico nacional".

El comité está integrado por los ministerios de Turismo, Defensa e Interior, así como la Procuraduría General de la República y la Asociación Nacional de Hoteles y Restaurantes (Asonahores).

Entre otras funciones, se encargará de coordinar las actividades de seguridad en torno al turismo y de "diseñar políticas, estrategias y programas para la prevención, detección, persecución y erradicación de amenazas que atenten contra la seguridad de la industria turística" en el país.

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Internacional, Medio Ambiente

Especies como el jaguar, a la sombra de muerte por los incendios en Bolivia

Los incendios forestales en Bolivia ponen en riesgo la supervivencia de especies emblemáticas como jaguares y pumas, junto a tucanes, parabas y pequeños mamíferos, si es que no han muerto ya calcinados.

"La poca fauna que ha logrado sobrevivir en estos lugares prácticamente está destinada a morir, porque se ha quedado sin agua y sin comida por muchas decenas de kilómetros", aseguró a Efe el director ejecutivo de la Fundación Naturaleza, Tierra y Vida (Nativa), Iván Arnold.

La flora y la fauna que ha logrado sobrevivir al fuego que hasta el momento no da tregua en la Chiquitania y el Chaco bolivianos, zonas de transición hacia la Amazonía, sufre un "efecto total" del desastre, remarcó.

Algunas de las reservas afectadas están en cercanías de los municipios de Roboré, San Ignacio de Velasco, Concepción y San Matías, en la Chiquitania, en las que los fuegos permanecen activos, además de Charagua, en el Chaco boliviano.

La fundación de Arnold ha trabajado en la reserva Ñenbi Guasu, en la frontera entre Bolivia y Paraguay, donde hace algunos días el fuego acabó con al menos 250.000 hectáreas, al extremo de convertir esos espacios en un "gran campo santo", lamentó gráficamente.

Parte son "animales troperos", como los cerdos de monte, que intentaron escapar en piaras pero murieron calcinados pese a ser veloces.

Un signo de lo "voraz" de los incendios en el sudeste del país, aseguró el director de Nativa.

Los incendios también han afectado a especies de aves, puesto que han destruido nidos y matado ejemplares, unos 150 solo en una pequeña porción de bosque cerca de Roboré, de acuerdo a una muestra captada por esta organización.

Otras especies que han logrado escapar, como los jaguares o los osos hormigueros, también están en peligro de perecer si es que no hallan refugio en áreas en las que puedan consumir agua.

Mónica Negrete, una joven egresada de veterinaria que se ha dedicado a la protección de animales desde hace una década, dijo a Efe que muchas especies corren el "riesgo de desaparecer" porque ya se encontraban en peligro de extinción.

A su juicio, el jaguar "el más propenso en morir en situaciones de crisis", porque no tiene manada y deberá trasladarse a sitios donde pueda acceder con facilidad a alimentos.

Como las zonas ganaderas aledañas, en las que puede ser considerado como una amenaza.

Otro escenario adverso es la migración de aves como el tucán, las parabas o guacamayos, que por lo general migran en la misma región y que dada la situación, podrían hacerlo a ciudades.

Allí corren el riesgo de ser atrapados o simplemente no conseguir alimento, aseguró la activista.

Con menos ventaja que las aves están los mamíferos pequeños, como los armadillos o el jochi, una especie de roedor cuya carne es muy consumida en la región oriental de Bolivia.

Estos animales no pueden "ver más allá" y en su afán de escapar muchas veces terminan acorralados en zonas en las que el fuego persiste.

A juicio de Arnold, la "única forma" para conseguir la recuperación de zonas afectadas está en declarar su "intangibilidad" y con ello evitar que la mano del hombre afecte una tarea de restauración que la naturaleza debe llevar a cabo un largo tiempo.

Las áreas afectadas por los incendios en Bolivia son el bosque seco chiquitano y el Chaco, ambas regiones donde predomina la sequedad del ambiente debido a que las lluvias tienen periodos muy cortos, aunque las especies que habitan en ellas se han adaptado a esas condiciones por cientos de años.

Las autoridades bolivianas han reportado que 1,8 millones de hectáreas han resultado afectadas por esta emergencia, aunque algunas organizaciones ambientalistas han estimado que el daño ha superado hace varios días los dos millones.