La Patrulla Fronteriza de EE.UU. investiga el paso de grandes grupos de migrantes

  Fotografía cedida por la Patrulla Fronteriza donde se muestra a un grupo de inmigrantes de los 1200, la mayoría centroamericanos, que fueron arrestados en los últimos tres meses mientras viajaban como parte de numerosos grupos de indocumentados.

Fotografía cedida por la Patrulla Fronteriza donde se muestra a un grupo de inmigrantes de los 1200, la mayoría centroamericanos, que fueron arrestados en los últimos tres meses mientras viajaban como parte de numerosos grupos de indocumentados.

La Patrulla Fronteriza de EE.UU. cree que son los traficantes de humanos los que hacen que los indocumentados crucen ahora la frontera con México en grandes grupos y no descarta que pueda ser una táctica de "distracción" para llevar a cabo otras actividades ilícitas como el tráfico de drogas.


En los últimos tres meses, la agencia federal Aduanas y Protección de Fronteras (CBP, en inglés) en Arizona ha arrestado a 1.200 inmigrantes, la mayoría centroamericanos, que viajaban como parte de grupos numerosos de indocumentados.


"Estos migrantes están siendo agrupados por los traficantes de humanos en la frontera para después cruzar hacia los Estados Unidos y entregarse a la Patrulla Fronteriza", dijo hoy a Efe Daniel Hernández, portavoz de la Patrulla en el Sector Tucson.


"Puede ser que (los desplazados) estén siendo utilizados como una distracción para los agentes que están trabajando. Cuando traen un grupo a la frontera tan grande se requiere de bastantes agentes para transportarlos desde el desierto a la ciudad", explicó Hernández.


"Pensamos que tal vez el crimen organizado está buscando hacer otras cosas ilícitas al otro lado (...) como es el cruce de drogas o tal vez el cruce de individuos que no quieren ser arrestadas por Patrulla Fronteriza y no sabemos qué intenciones tengan al venir a este país", amplió el portavoz.


Esta nueva modalidad se comenzó a ver desde finales de junio, cuando arrestaron un primer grupo de 53 personas, aunque la cantidad fue aumentando del medio centenar a los casi 100, y luego a los cientos de inmigrantes en un solo grupo.


Hoy este cuerpo armado del Sector Tucson reportó la detención, en menos de 24 horas, de 264 inmigrantes que viajaban en dos grupos separados.


Agentes asignados a la vigilancia de la región oeste del puerto de entrada de Lukeville reportaron el primer grupo de 164 personas el pasado martes. Un segundo grupo de 100 personas fue encontrado este miércoles en la misma zona.


La mayoría proviene de Guatemala, aunque también se detuvieron inmigrantes de Honduras y El Salvador, que van desde los 11 meses de nacidos hasta los 59 años de edad.


"Los grupos que estamos encontrando son muy parecidos en su estructura. Son familias que incluyen padres, madres e hijos, pero también vemos a jóvenes menores de 18 años que vienen solos, o tal vez con algún conocido", dijo el agente.


"Estos grupos que ahora estamos viendo son traídos por el crimen organizado. Algunos están cruzando por el desierto y otros brincando el muro fronterizo, ya que en esta área la cerca es muy baja", detalló Hernández.


Muchos de los inmigrantes, según indicó, pagan por los servicios de los traficantes de humanos, quienes incluso aconsejan qué decir cuando son entrevistados por los agentes al solicitar protección.


Cada vez que los agentes detectan un grupo tan grande de inmigrantes emplean múltiples recursos al momento de transportar a los inmigrantes, ya que cada camioneta solo puede llevar a 8 personas por viaje, explicó el portavoz.


Este fenómeno también se está registrando en el Sector Yuma, que cubre parte de la línea divisoria de Arizona y California. Allí se reportó el arresto de 275 indocumentados que viajaban en dos grupos, el pasado 20 de septiembre.


En Texas, CBP también ha reportado en los últimos meses varios casos de grupos de inmigrantes transportados dentro de grandes camiones con remolques.


De acuerdo con un comunicado de prensa, en el Sector Laredo, en Texas, el pasado lunes descubrieron a 100 inmigrantes que viajaban dentro de "tráilers" en dos casos separados, en un lapso de cinco horas.


Hace unos 15 años, cuando la inmigración irregular se encontraba en su punto más alto en la frontera de Arizona, los migrantes cruzaban el desierto por peligrosas veredas, tratando de evitar a toda costa ser detectados por los agentes fronterizos.


Ahora los grandes grupos son guiados por los traficantes y dejados muy cerca de la demarcación para que sean "vistos" por los agentes y ser procesados.