Declaran culpable a hombre de matar a policía durante protestas en Nicaragua

  Nicaragua vive una crisis social y política que ha generado varias protestas contra el Gobierno de Daniel Ortega y un saldo de entre 322 y 512 muertos, según organismos de Derechos Humanos locales y extranjeros, mientras que el Ejecutivo cifra en 199 los fallecidos.

Nicaragua vive una crisis social y política que ha generado varias protestas contra el Gobierno de Daniel Ortega y un saldo de entre 322 y 512 muertos, según organismos de Derechos Humanos locales y extranjeros, mientras que el Ejecutivo cifra en 199 los fallecidos.

El nicaragüense Carlos Alberto Bonilla López fue declarado hoy culpable de asesinar de un disparo al oficial Hilton Rafael Manzanares Alvarado, en el marco de las protestas contra el Gobierno del presidente Daniel Ortega, iniciadas en abril pasado.


La jueza decimotercera penal de juicio de Managua, Fátima Rosales, declaró culpable por asesinato agravado y asesinato en grado de frustración a Bonilla López.


El oficial de la Policía Nacional falleció el segundo día de iniciadas las protestas, en Managua.
El juez determinó que el Ministerio Público pudo demostrar su "teoría fáctica" de que el acusado es el autor directo de los delitos imputados.


El subinspector, que fue ascendido a capitán de forma póstuma, intentaba restablecer el orden cerca de la Universidad Politécnica de Nicaragua (Upoli), junto a otros agentes antidisturbios, cuando recibió un disparo mortal en la espalda, según la acusación.


Nicaragua vive una crisis social y política que ha generado varias protestas contra el Gobierno de Daniel Ortega y un saldo de entre 322 y 512 muertos, según organismos de Derechos Humanos locales y extranjeros, mientras que el Ejecutivo cifra en 199 los fallecidos.


La oficina del Alto Comisionado de Naciones Unidas para los Derechos Humanos (Acnudh) ha responsabilizado al Gobierno de "más de 300 muertos", así como de ejecuciones extrajudiciales, torturas, obstrucción a la atención médica, detenciones arbitrarias, secuestros y violencia sexual, entre otras violaciones a los derechos humanos.


Ortega ha negado las acusaciones y ha asegurado que se trata de un intento de "golpe de Estado".


Las manifestaciones contra Ortega comenzaron el 18 de abril pasado por unas fallidas reformas de la seguridad social y se convirtieron en una exigencia de renuncia del mandatario, después de once años en el poder.