Deb Haaland "pelea" por ser la primera indígena en llegar al Congreso de EE.UU.

 otografía cedida por la campaña de la demócrata de Nuevo México Debra Haaland, que podría convertirse en la primera nativa americana en la Cámara de Representantes federal

otografía cedida por la campaña de la demócrata de Nuevo México Debra Haaland, que podría convertirse en la primera nativa americana en la Cámara de Representantes federal

La demócrata de Nuevo México Debra Haaland, que podría convertirse en la primera nativa americana en la Cámara de Representantes de Estados Unidos, asegura que su candidatura ya obtuvo su primer gran logro, dar voz a las minorías, pero quiere "pelear" por mucho más.


"No hemos sido representados por mucho tiempo y estoy honrada de ser una minoría en la política en el 2018. Trabajaré duro para lograr este cargo, y así poner el esfuerzo para ayudar a otras mujeres y a las minorías del país", dice Haaland en entrevista con Efe.


Haaland ganó cómodamente las primarias de su partido por el Distrito 1 de Nuevo México al superar por 15 puntos al exfiscal federal Damon Martínez y ahora busca ocupar la vacante que dejó la también demócrata Michelle Lujan Grisham, que se postuló para la Gobernación.


En las elecciones del 6 noviembre próximo su rival será la republicana Janice Arnold-Jones, aunque se prevé una posible vitoria de la indígena, pues el Distrito 1 es tradicionalmente demócrata.


Ahora, esta nativa de la tribu Laguna Pueblo del ala progresista del Partido Demócrata ve esta posibilidad como un "honor" y una forma de honrar a sus abuelos.


"Quiero asegurarme de que ganar para la gente del distrito, y la posibilidad de ser la primera mujer nativa americana en el Congreso me hace sentir orgullosa, siento que tengo la oportunidad de honrar el trabajo duro y la perseverancia que mis abuelos tuvieron, estoy aquí por ellos", expresa la candidata, de 57 años.


Haaland podría estar acompañada a partir de 2019 de otra nativa americana, en caso de que Sharice Davids gane las elecciones y represente a Kansas en la Cámara baja.


Más de 10.000 personas han servido en la Cámara de Representantes y casi 1.300 en el Senado federal en la historia de EE.UU., y ninguno de ellos fue nunca una mujer indígena.


A pesar de lo que puede representar su triunfo, ella asegura que seguirá actuando de manera "humilde" y no bajará la guardia a pesar de las posibilidades que tiene de lograrlo.


"Estoy agradecida por la atención que han puesto los medios en mí, es necesario para mi campaña, pero siempre me mantendré humilde y nunca olvidaré a mi comunidad, ni de dónde vengo", destaca.


Si Haaland gana, se unirá a los otros dos nativos americanos que actualmente sirven en la Cámara de Representantes: los republicanos Markwayne Mullin y Tom Cole, ambos de Oklahoma. Pero ahora, dice, llegó el turno también de las mujeres.


"He organizado a muchas mujeres en el Partido Demócrata, los tiempos cambian, ahora tenemos a muchas mujeres compitiendo por puestos políticos, por la gobernación, elecciones en el estado, la legislatura estatal", expresa con satisfacción.


Haaland, quien dirigió el Partido Demócrata de Nuevo México de 2015 a 2017 y fue directora de voto de nativos americanos en la campaña presidencial de Barack Obama en 2012, dice que lo primero que defenderá son los derechos reproductivos de las mujeres, y protegerá con leyes a la "madre tierra" de los cambios climáticos.


Su agenda incluye además el apoyo a los inmigrantes y jóvenes indocumentados que llegaron al país siendo niños, los "soñadores".


"Hemos hablado muy abiertamente sobre las políticas racistas que provienen de la Casa Blanca, hemos salido en apoyo de las familias cuyos hijos se han llevado, continuaremos luchando por ellos, esencialmente no tratando a los inmigrantes como criminales", asegura.


En esta materia, indica, hay que "renunciar" a las políticas "racistas" y, en cambio, apoyar el "camino hacia la ciudadanía" de los amparados bajo el programa Acción Diferida (DACA), que dio permiso de residencia y de trabajo de manera temporal a los "soñadores".


Haaland, quien estudió Derecho y es madre de una hija de 24 años, está además en contra de la posición del presidente Donald Trump de construir un gran muro en la frontera.


"No es necesario un gran muro, no lo digo solo por el costo, sino por la idea, la percepción del concepto de su construcción es engañosa", comentó.