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Costa Rica refuerza personal en la frontera para atender la migración nicaragüense

El Gobierno de Costa Rica informó [] que 98 efectivos de la Policía Profesional de Migración se trasladarán a los puestos fronterizos para atender el flujo de migrantes nicaragüenses provocado por la crisis sociopolítica de ese país.


El Gobierno costarricense detalló en un comunicado que los 98 policías se ubicarán en puestos fronterizos y pasos irregulares en las comunidades de Los Chiles, Tablillas, Upala y Peñas Blancas.


Esta decisión "se enmarca en las acciones de coordinación interinstitucional que se llevan adelante para atender los flujos extraordinarios de migrantes provenientes de Nicaragua", indica el comunicado.


La Dirección de Migración también reforzará los controles migratorios en todo el país con 189 oficiales de Migración.


La directora de Migración, Raquel Vargas, recordó que Costa Rica tiene habilitados dos Centros de Atención Temporal para Personas Migrantes: uno con capacidad para 600 personas en La Cruz, provincia de Guanacaste y fronteriza con Nicaragua, y otro en Golfito (sur), cerca de la frontera con Panamá.


En albergue de La Cruz hay en la actualidad 22 personas nicaragüenses y en el de Golfito solo una.


"Dichos centros están preparados para atender migrantes en situaciones de extrema vulnerabilidad", expresó Vargas.


Los datos oficiales indican que al menos 1.000 nicaragüenses han sido rechazados en la frontera durante 2018 y otros 480 han sido deportados.


La crisis que vive Nicaragua desde hace cuatro meses ha provocado un flujo migratorio importante, pero que las autoridades costarricenses afirman tener bajo control, con orden y seguridad.


Las autoridades desconocen la cantidad exacta de nicaragüenses que han entrado a Costa Rica debido a la crisis.


El dato más concreto son 23.000 solicitudes de refugio, aunque Migración afirma que el 80 por ciento corresponde a nicaragüenses que viven en Costa Rica desde antes de la crisis y que buscan regularizar su situación.


En una cadena de televisión la noche del domingo, el presidente de Costa Rica, Carlos Alvarado, garantizó a la población que el flujo migratorio es ordenado y seguro, y que no se les permitirá el ingreso a personas que sean consideradas peligrosas.


El mandatario hizo un llamado a no atender llamados al odio y la xenofobia, como los que motivaron una protesta antiinmigrante el pasado sábado en San José, en la que hubo 44 detenidos.