El consorte de Isabel II se recupera tras someterse a una operación de cadera

A sus 96 años, el duque de Edimburgo, consorte de la reina Isabel II, se recupera de forma "satisfactoria" tras someterse hoy a una operación de reemplazo de cadera, el último de diversos episodios relacionados con su salud que le han llevado al hospital en los últimos años.


El duque se encuentra de "buen ánimo" tras la intervención y permanecerá durante varios días en el centro privado King Edward VII, en el barrio londinense de Marylebone, mientras se restablece, según informó un portavoz del palacio de Buckingham.


Se trata de una intervención quirúrgica similar a la que se le practicó con éxito en dos ocasiones a la Reina Madre de Inglaterra, Isabel, cuando tenía 95 y 97 años, antes de que falleciera a los 101, en 2002.


El príncipe Felipe sufría molestias en la cadera desde hacía cerca de un mes e ingresó ayer en el centro médico para someterse a esa operación programada.


Isabel II, de 91 años, ha permanecido en su residencia del castillo de Windsor (centro de Inglaterra) y ha sido informada sobre el estado de salud de su esposo, con el que se casó en 1947.


La intervención se ha producido poco antes de que comience una etapa en la que familia real británica afronta una apretada agenda de compromisos.


El próximo 19 de mayo tendrá lugar la boda del príncipe Enrique y su prometida, la estadounidense Meghan Markle, mientras que a finales de este mes se espera que la duquesa de Cambridge, esposa del príncipe Guillermo, dé a luz a su tercer hijo.


El duque de Edimburgo dejó de agregar compromisos oficiales a su agenda el año pasado, si bien continúa dejándose ver de forma ocasional en actos de organizaciones benéficas o como acompañante de Isabel II.


A pesar de que Felipe ha mantenido un estilo de vida activo y ha gozado de buen salud, desde que comenzó a acercarse a los 90 años ha sufrido algunos sobresaltos médicos.


Uno de los primeros incidentes serios se produjo a finales de 2011, cuando fue trasladado de urgencia en helicóptero desde la residencia campestre de Sandringham, en el este de Inglaterra, tras notar un dolor en el pecho cuando la familia real se preparaba para celebrar las Navidades.


Los médicos le operaron al detectar una arteria coronaria bloqueada y pasó en el hospital las fechas señaladas del 25 y 26 de diciembre.


En pocos días, sin embargo, el príncipe reapareció en público y demostró su rápida recuperación al recorrer a pie cerca de 400 metros para asistir a la misa de Año Nuevo.


En junio de 2012, poco antes de su 91 cumpleaños, el duque acompañó a la reina en un desfile fluvial por el Támesis para celebrar su Jubileo de Diamantes (60 años desde su ascensión al trono) en el que se vio sometido a un clima húmedo y frío.

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Al día siguiente cayó enfermo y tuvo que ser atendido en el hospital de nuevo por una infección de vejiga, una dolencia por la que volvió a estar ingresado ese agosto.
Un año después, en junio de 2013, se sometió a una cirugía abdominal "exploratoria" con anestesia general que le obligó a guardar reposo durante dos meses, un procedimiento del que el palacio de Buckingham no ofreció más detalles.


Tras varios años en los que el duque no presentó graves problemas de salud, tanto él como la reina cayeron enfermos por un fuerte resfriado poco antes de las Navidades de 2016.
La soberana se sintió demasiado débil para asistir a las misas de Navidad y año Nuevo, pero el príncipe Felipe decidió acudir a ambas, a pesar del resfriado.


En mayo del pasado año, el duque de Edimburgo anunció que se retiraría de los actos públicos, si bien puntualizó que su jubilación no estaba motivada por ningún problema médico en particular.


En junio, tras pasar en el hipódromo de Ascot un día de temperaturas bajas, fue ingresado de nuevo como medida de precaución por una infección, lo que no le impidió pasar revista a las tropas en agosto, en su último compromiso oficial en solitario.


Las molestias en la cadera que llevaron a los médicos a programar la operación de hoy impidieron al duque asistir a la misa de Pascua que se celebró en el castillo de Windsor el pasado fin de semana, dos días antes de ingresar en el hospital.