El 46% apoya huelga en Costa Rica y 68% pide una pausa en el trámite de la reforma fiscal

  Cientos de manifestantes fueron registrado este viernes la congregarse en el exterior de la Asamblea Legislativa de Costa Rica, para protestar por la polémica reforma fiscal, en San José (Costa Rica).

Cientos de manifestantes fueron registrado este viernes la congregarse en el exterior de la Asamblea Legislativa de Costa Rica, para protestar por la polémica reforma fiscal, en San José (Costa Rica).

Una encuesta publicada hoy revela que el 46 por ciento de los entrevistados apoya la huelga sindical contra una reforma tributaria en Costa Rica, mientras el 68 por ciento considera que es necesaria una pausa en el trámite de la iniciativa en el Congreso.


El sondeo del Centro de Investigación y Estudios Políticos (CIEP) de la estatal Universidad de Costa Rica (UCR), publicado este viernes por el Semanario Universidad, detalla que el 46 por ciento apoya la huelga y el 36 por ciento la rechaza. El resto no opinó.


La encuesta fue aplicada a 703 personas en los días 22 y 23 de la huelga, que hoy cumple 26, y revela que el apoyo cayó del 52 por ciento al 46 por ciento en comparación con otra medición similar realizada en los días 9 y 10 del movimiento.


En contraposición, el rechazo a la huelga creció del 26 al 36 por ciento.


Sobre la reforma fiscal, el porcentaje de personas que dicen estar de acuerdo con la iniciativa creció del 14 al 20 por ciento entre ambas encuestas, mientras el de quienes están en contra del plan cayó del 21 al 12 por ciento.


El restante 68 por ciento de los encuestados dijo que prefiere que la iniciativa tenga una pausa en su trámite en el Congreso para que haya un espacio de negociación.


También hay un rechazo a medidas utilizadas por los huelguistas. El 71 por ciento está en contra del bloqueo de calles, el 75 por ciento rechaza la paralización de los servicios en centros de educación, y el 89 por ciento en los de salud.


Los sindicatos cumplen este viernes 26 días de huelga, mientras el Congreso comenzará la discusión por el fondo de la reforma, la cual podría recibir su primera votación este mismo día o a inicios de la próxima semana.


Los gremios creen que la reforma afectará más a las clases bajas y medias, y que trata con suavidad a los ricos y las empresas, por lo que exigen que el proyecto sea retirado del Congreso y se negocie un nuevo texto basado en propuestas sindicales.


Según el Gobierno, un 80 por ciento de lo recaudado por la reforma tributaria lo pagará el 20 por ciento de hogares con mayores ingresos y las empresas, lo que provocará una reducción de la desigualdad.


La reforma fiscal que discute el Congreso tiene como punto estrella la conversión del impuesto de ventas del 13 por ciento en uno de valor agregado (IVA) de la misma tasa pero que gravará los servicios y, de manera diferenciada, algunos productos que antes estaban exentos.


También incluye cambios en el impuesto sobre la renta, en la renta de capital, la renta global y medidas para reducir el gasto público, como por ejemplo la disminución de pluses salariales.


El Gobierno asegura que en ingresos tributarios frescos la reforma recaudará cerca del 1,2 por ciento el producto interno bruto (PIB), y que de esos ingresos nuevos el 57 por ciento provendrá de impuestos sobre la renta y el 43 por ciento del IVA.


Costa Rica cerró el 2017 con un déficit fiscal del 6,2 por ciento del PIB y para el 2018 se ha proyectado en al menos el 7,1 por ciento.