Literatura

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José Jiménez Lozano, El Poeta Ejemplar Como Persona Y Como Cristiano

Siguiendo una ley no escrita del Premio Cervantes que reparte el prestigioso galardón alternativamente entre España y América Latina, la edición de 2002 recayó en el poeta y escritor español José Jiménez Lozano, sucediendo al colombiano Álvaro Mutis.

Artes, Cultura, Literatura

José Hierro Del Real, El Poeta Que Se Comprometió Con El Hombre

Una de las voces más representativas y respetadas de las letras españolas de este siglo, con una personalidad tan rotunda como su amplia cabeza rapada, se apagó a los 80 años aquejado de la insuficiencia respiratoria crónica que padecía pero que nunca le privó de su compromiso con el hombre mismo.

Literatura

Movimiento Mundial Dariano: Muerte de Rubén Darío y Aniversario del Poema Pax

Febrero es el mes del tránsito a la inmortalidad del Poeta universal Rubén Darío, “Padre de la Patria” acaecido el 6 de febrero de 1916 en León de Nicaragua a los 49 años de edad y 20 días. Sus exequias duraron siete días y la apoteósis de sus honras fúnebres contaron con delegaciones de toda América y Europa.

Literatura

Nietzsche, Excluido De Los Raros

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Hay un antagonismo en la prosa y poesía Dariana con respecto a la figura del filósofo Friedrich Nietzsche.  

A pesar de que el alemán “escribiera con sangre”, confesó ser enemigo de todos los cultos, denominándose a sí mismo Anticristo. 

Fueron esas ideas anticristianas las que impactaron a Darío. En su cuento, El Salomón negro, se refleja esta contradicción.

Salomón, hijo del rey David, es tentado mediante la aparición de un “príncipe de la sombra” su idéntico y contrario, llamado Salomón negro.  A través de la pugna dialogada se desarrolla el tema de la lucha entre el bien y el mal. Uno con sus ideas bíblicas y el otro con las nietzscheanas.  

Era el maligno genio todo lo opuesto al Sabio bíblico. Amaba la mentira, leía en lo oculto y escondido. Sus djinns eran espíritus malignos supernaturales y bellos.

Convocó Salomón a los animales del señor.  El Salomón negro iba contradiciéndolos: “es el juicio malo el que prevalece”, “nada triunfa sino el ejercicio de la fuerza”, A Syrdar lo llama “el pájaro de la hipocresía” a “Dios lo llama X o Cero”.

El negro iba a partir y Salomón volvió a preguntarle:

—“¿Cómo has dicho que te llamas? 

—Federico Nietzsche.” 

El Salomón sabio “quedó desolado” asciende a “contemplar la verdad del señor”.

“El pájaro Simorg llegó en rápido vuelo: 

—Salomón, Salomón: has sido tentado. Consuélate; regocíjate. ¡Tú esperanza está en David!

Y el alma de Salomón se fundió en Dios”.

La lucha antagónica se resuelve y el bien finalmente triunfa sobre el mal.  

En, Los raros. Filósofos “finiseculares” Nietzsche – Multatuli, publicado en La nación el 2 de abril de 1894, Darío hace un análisis como el mismo lo llama “informativo” sobre Nietzsche. Nos presenta a Elisabeth Forster-Nietzsche hermana del filosofo, artista y músico Friedrich Nietzsche quien después de vivir en Paraguay durante ocho años, regresaba a su patria alemana para publicar las obras inéditas del autor de Zaratustra. Jorge Brandes, su “descubridor” apenas recientemente lo había dado a conocer. Nietzsche dijo a su amigo dinamarqués, “Después de que tú me hubiste descubierto, no era un tour de force encontrarme: ahora la dificultad consiste en perderme”.  

“¡Triste suerte la de Nietzsche!, nos dijo Darío: “—su vida moral—, sus trabajos no lograron la boga y el triunfo que él ambicionaba y tan luego cae sobre él la noche de la locura, […] la universalidad de su vuelo no aminoraba el impulso de las alas” [… ] No tuvo la serenidad apolínea de Goethe: el cordaje de sus nervios vibraba demasiado intensamente al soplo de las ideas, de modo que un día hubo de llegar en que ese cordaje estalló como el de una lira demasiada templada, y el cerebro, frágil como un cristal crujió entre los ásperos dedos de la alienación”.  

Oponiéndose a lo que algunos críticos adujeran, que Rubén tenía información sobre Nietzsche de segunda mano, recomienda Darío, a los que deseen conocerlo profundamente se procurasen los estudios de Henri Albert, y, sobre todo, la obra del danés, Jorge Brandes, Hombres y obras, donde se pueden adentrar y estudiar sus doctrinas. 

Entre sus obras musicales sugiere, Himno a la vida, musicalizada por Friedrich con el poema, de (su amor imposible), Lou von Salomé que él creía la mejor y que deseaba se cantase en su entierro.  Probándose con ello que, sus conocimientos eran muy vastos.  Así lo corrobora también, Noel Rivas Bravo en su ensayo: Darío y Nietzsche: Un raro excluido de los raros, presentado en Granada, Nicaragua en 2014, aseverando que los conocimientos de Rubén sobre Nietzsche, no eran nada desdeñable.  

Darío valora al filósofo: “Lo que es innegable es que era un alma de elección, un solitario, un estilista, un raro”.   

Entonces, ¿Por qué no incluyó a Friedrich entre sus raros? 

Javier García Cristóbal en su artículo: Una aproximación a la influencia de Friedrich Nietzsche en la obra de Rubén Darío, observa que a pesar que a Darío le resultaba fascinante el filósofo raro de Sils Maria, le provocaba espanto que sus ideas se expandiesen. Por consiguiente, fue este miedo, arraigado en el cristianismo, al que nunca renuncia “bien porque no puede, bien porque no quiere” una de las razones, que lo hizo excluirlo de sus raros.

El cuento, El salomón negro encierra una dualidad antagónica entre el bien y el mal. Apolo y Dionisio eran hijos de Zeus. Apolo era el dios del sol, la claridad, la música y la poesía, el que protegía
desde el cielo e identificado con la luz de la verdad en cambio Dionisio era el dios de la embriaguez, de lo terrenal y la sensualidad desatada. Estas dos figuras o divinidades de la Grecia clásica están representados en los personajes de la obra dariana.  

Justamente allí en esta dicotomía entre el sometimiento de la vida a la razón y no de lo contrario descansa la base de la cultura occidental, y es donde nace la tragedia del filósofo germánico ya que para Nietzsche estos dos aspectos de la cultura antigua eran correlativos. Sus pensamientos indudablemente influenciaron a Darío quien al escribir esta obra deja claro el triunfo del cristianismo sobre esta rebelión dionisíaca de la vida.    

En el cuento Dariano, las legiones de diablos junto al Salomón negro fueron vencidos por Salomón, con su sabiduría divina, el que salvó al pueblo judío por el mandato Divino de Dios.

Ojalá que en Nicaragua surja la luz de la verdad. Que el bien triunfe sobre el mal y que igual al pájaro Simorg que dio esperanzas a Salomón, venga el ave Fénix, —figura mitológica de dones extraños—, a resucitar, limpiar las lágrimas de dolor y sanar las heridas, causada por los satanes.

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Manuel Gutiérrez Nájera, El Iniciador Del Modernismo Literario En México

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Poeta, escritor y cirujano mexicano, Manuel Gutiérrez Nájera trabajó como observador cronista. Debido a que trabajó en distintos hospitales, utilizó múltiples seudónimos, no obstante, entre sus contertulios y el público, el más arraigado fue El Duque Job.  

Este gran hombre de letras fue originario de la Ciudad de México en la que transcurrió la totalidad de su existencia ya que, como afirma José Emilio Pacheco, tan sólo se ausentó de ella para realizar cortas visitas a Querétaro y a Veracruz, si bien habrá ido ocasionalmente a la hacienda que unos familiares suyos tenían en el estado de Puebla. La Hacienda en la sitúa la dramática acción de uno de sus cuentos, La Mañanita de San Juan. 

El nacimiento de Nájera se produjo en la ciudad de México el 22 de diciembre del año 1859, en el seno de un hogar perteneciente a la clase media. Sus padres fueron Manuel Gutiérrez de Salceda Gómez y María Dolores Nájera Huerta. Fue escritor y periodista durante toda su vida. Escritor desde temprana edad, Gutiérrez Nájera inició su carrera a los trece años, escribió poesía, impresiones de teatro, crítica literaria y social, notas de viajes y relatos breves para niños. Además, cultivó diversos géneros literarios en prosa y en verso.

Entre los primeros destaca su multifacética labor periodística en varias publicaciones dedicada, casi toda, a información y comentarios sobre sucesos, costumbres y personajes de la Ciudad de México que en conjunto constituye, al igual que la que habían cultivado antes Altamirano y contemporáneamente Sierra, una vívida crónica mundana y finisecular de la capital; por tal a motivo a Gutiérrez Nájera se le considera el iniciador del Modernismo literario en México.

El modernismo fue una corriente artística surgida hacia finales del siglo XIX y que básicamente se proponía la ruptura de los estilos dominantes en la época a partir de la creación de una propuesta joven, moderna y sobre todo libre.

El único libro que Gutiérrez Nájera vio publicado en vida se tituló “El Duque”, una antología de cuentos a la que llamó “Cuentos Frágiles” (1883). Gran parte de su obra apareció en diversos periódicos mexicanos bajo multitud de seudónimos: “El Cura de Jalatlaco”, “Puck”, “Junius”, “Recamier”, “Mr. Can-Can”, “Nemo”, “Omega”, que utilizaba para publicar distintas versiones de un mismo trabajo, cambiando la tu firma y jugando a adaptar el estilo del texto según la personalidad de que le proveía su firma.

De todos es sabido que Gutiérrez Nájera se sirvió de varios seudónimos, pero de ellos el más popular fue el de “Duque Job”. La Duquesa Job (1884) es, consecuentemente, el nombre que el poeta le dio a una joven mujer de la que estaba enamorado, cuya vida se desenvolvía a lo largo de Plateros y San Francisco, circunstancia que aprovecha para salpicar al poema con los sitios y personas locales en su quehacer cotidiano.

Aún queda la duda si el autor hubiera vivido unos meses más y de haber compuesto su Duquesa Job a finales de 1895, en sus estrofas hubiera incluido también el Salón Rojo, primera sala cinematográfica que se estableció precisamente en México en una de dichas calles en ese año.

Como quiera que sea, La Duquesa Job es, también según José Emilio Pacheco “el primer poema hispanoamericano en el que frívolamente aparece lo que entonces era el mundo moderno”. Este poema se ha hecho sumamente popular por la juguetona y pegajosa quinteta. 

Desde las puertas de “La Sorpresa”

hasta la esquina del Jockey Club

no hay española, yanqui o francesa

Ni más bonita ni más traviesa

que la duquesa del Duque Job. 

El poeta gustaba de lo afrancesado y de lo clásico, habitual entre los intelectuales mexicanos y la alta sociedad de su tiempo, aunque nunca salió de México y en pocas ocasiones de su ciudad natal, pero sus influencias fueron escritores europeos como Musset, Gautier, Baudelaire, Flaubert y Leopardi. Siempre anheló unir el espíritu francés y las formas españolas en su obra.

Su madre, ferviente católica empeñada en que su hijo fuera sacerdote, le impuso la lectura de los místicos españoles del Siglo de Oro y la formación en el seminario, influencia que se vio compensada por la fuerte corriente positivista de la sociedad de la época que pugnaba en sentido contrario. Gutiérrez Nájera abandonó el seminario a los pocos años, y lo cambió por sus lecturas de San Juan de la Cruz, Santa Teresa y Fray Luis de León, autores que influirían en su obra, por los autores franceses del siglo y por la práctica cotidiana de la literatura en periódicos locales como El Federalista, La Libertad, El Cronista Mexicano o El Universal.

En 1894 fundó, con Carlos Díaz Dufoo, La Revista Azul, publicación que lideró el modernismo mexicano durante dos años. 

A Manuel Gutiérrez Nájera se le define como “especie de sonrisa del alma” por la gracia sutil de su estilo, elegante, delicado y con ternura de sentimientos. La vida y obra de Manuel Gutiérrez Nájera puede cifrarse en el paralelismo del poeta-periodista o del periodista-poeta, personalidad acorde con un México que comenzaba a dar los primeros pasos hacia la modernidad industrial y que, en su proceso de secularización, volvía la mirada al positivismo.

Ante una realidad que le parecía adversa, Manuel Gutiérrez Nájera, moderno y modernista, pasó sus veinte años de vida productiva (1875-1895) en una lucha constante por alcanzar un espacio interior que le permitiera afirmarse en su verdadera vocación: la de poeta que pudiera entregarse al ejercicio artístico sin las limitaciones de espacio, tiempo y dinero que tradicionalmente coartaban su labor creativa.  Lo que lo convirtió en uno de los más importantes escritores mexicanos del último cuarto del siglo XIX.

Autor de crónicas sobre los más diversos temas, publicó un solo libro, pero la mayoría de sus poemas se editaron póstumamente ya que tenía la enfermedad de hemofilia y al someterse a una intervención quirúrgica de rutina, se complicándose y muere desangrado en la Ciudad de México el 3 de febrero de 1895, cuando tenía 35 años. Poco antes de morir recurrió al vino y al coñac sin embargo esto no fue un vicio que acabó con su vida. Los restos de Manuel Gutiérrez Nájera descansan hoy en el Panteón Francés de la Ciudad de México. 

LA DUQUESA JOB

(Fragmento)

En dulce charla de sobremesa,

mientras devoro fresa tras fresa

y abajo ronca tu perro “Bob”,

te haré el retrato de la duquesa

que adora a veces al duque Job.

 

No es la condesa de Villasana

caricatura, ni la poblana

de enagua roja, que Prieto amó

No es la criadita de pies nudosos,

ni la que sueña con los gomosos

y con los gallos de Micoló.

 

Mi duquesita, la que me adora,

no tiene humos de gran señora.

Es la griseta de Paul de Cock.

No baila bostón y desconoce

de las carreras el alto goce,

y los placeres del five o’clock,

¡No hay en el mundo mujer más linda!

 

Pero ni el sueño de algún poeta,

ni los querubes que vió Jacob,

fueron tan bellos cual la coqueta

de ojitos verdes, rubia griseta

que adora a veces al duque Job.

 

Si pisa alfombras no es en su casa;

si por Plateros alegre pasa

y la saluda Madam Marnat,

no es, sin disputa, porque la vista,

si porque a casa de otra modista

desde temprano rápida va.

 

No tiene alhajas mi duquesita,

pero es tan guapa y es tan bonita

y tiene un perro tan v’lan, tan pschutt,

de tal manera trasciende a Francia

que no la igualan en elegancia

ni la clientela de Hélene Kossut.

 

Desde las puertas de la Sorpresa

hasta la esquina del Jockey Club,

no hay española, yanqui o francesa,

ni más bonita ni mas traviesa

que la duquesa del duque Job.

 

¡Cómo resuena su taconeo

en las baldosas! ¡Con qué meneo

luce su talle de tentación!

¡Con qué airecito de aristocracia

mira a los hombres, y con qué gracia

frunce los labios - ¡Mimí Pinsón!

 

Literatura

Mutilaciones Hechas Por Ortega

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Ortega y sus secuaces no solo han asesinado a su pueblo. Las mutilaciones causadas no han sido solamente físicas.  

Han cercenado todas las ansias de superación y todas las motivaciones artísticas. Se han cancelado presentaciones musicales, obras de teatro, encuentros literarios y actividades culturales.

Se han cortado todas las ayudas no solamente en las áreas humanitarias, educativas y de salud.

Han emigrado talentosos maestros en el área de la música, médicos exitosos y estudiantes destacados. Todos aquellos que han puesto esfuerzo y disciplina para mejorar han tenido que salir al exterior huyendo de la muerte, las amenazas, de la cárcel y torturas o para buscar el sustento de cada día. Los países inteligentes que los acogen por supuesto se beneficiarán.  

Más sin embargo el nicaragüense heroico no se dejará amilanar.  

En el exterior saldrá adelante. El que está todavía adentro crea a diario música nueva, pinturas, poesías las cuales vienen del fondo del alma provocadas por el sufrimiento. Una literatura nueva nacerá. He visto cantares trovadorescos dedicados a la Gigantona con su Enano Cabezón, he escuchado música folclórica, comedias teatrales callejeras al estilo Lope de Vega haciéndome recordar la obra de El Güegüense, de todos ya conocida. Los Machos Ratones de nuevo danzan y se burlan del régimen dictatorial que les oprime y se recrean en su arte. 

En tiempos antiguos en oriente y occidente a los pájaros cantores les sacaban los ojos para que cantaran mejor. En el Japón, se les privaba de libertad en cajas oscuras. 

¿A cuántos, Ortega y sus secuaces les han sacado los ojos? ¿A cuántos Rubén Darío, Santiago Argüello, Alfonso Cortés, Salomón de la Selva, Padre Pallais, Lino de Luna este tirano quiere acallar? 

Nos decía Darío en su artículo titulado Hombres y pájaros, que nada mas suaviza y conforta a nuestro espíritu que admirar un “pajarito sin trabas ni jaula, que salta y vuela por donde quiera y
canta sin inquietudes bajo el cielo”, o una abeja o mariposa de flor en flor en ¡libertad!

Amaba la naturaleza y los animales. Promovía la contemplación “de una rosa en su tallo”, de los bosques y del océano. 

En Nicaragua estos delincuentes han permitido el despale y quema de las reservas de los bosques, los animales deambulan hambrientos en las calles al igual que los seres humanos. Niños en los semáforos buscándose la vida, ¿Es esto un país civilizado? ¿Cuantos músicos, sacerdotes, poetas, médicos, y artistas han sido asesinados? No solo con arma se mata me decían. Estos dictadores que solo han visto sus intereses han negado a tantos miles de José de las Cruz Mena, Mariano Dubón, y otros más, la educación y todo aliento de superación. 

Sin embargo, el pueblo heroico se resiste. Nicaragua no se amedrentará ni se doblegará.  

Melesígenes (Homero) creó su gran obra cuando estaba ciego, el cantautor Bocelli ciego a temprana edad, tiene una música inolvidable, y Hikari Oe quien nació con el cerebro herniado se ganó el más alto premio en música clásica japonesa.  

Después de ver las creaciones artísticas de los nicas en medio de turbulencias asesinas estoy convencida que Nicaragua después de todo triunfará.

Literatura

Vicente Huidobro, Iniciador Del Movimiento Denominado “Creacionismo”

En el seno de una familia de acusada tradición literaria –su madre era escritora–, nació Vicente García Huidobro Fernández, el poeta chileno, iniciador y exponente del movimiento estético denominado creacionismo y considerado uno de los más destacados poetas chilenos, junto con Gabriela Mistral, Pablo Neruda, y Pablo de Rokha.

Desde muy temprana edad el joven Vicente Huidobro mostró una notable inclinación hacia la creación poética, plasmada cuando sólo tenía doce años de edad en las primeras composiciones que dio a conocer. Este talante creador, estrechamente ligado a su espíritu iconoclasta, le llevó a rechazar, en un manifiesto que hizo público cuando aún era adolescente, cualquier forma de poesía anterior.

Decidido a abrirse camino en el mundo de las Letras, rechazó también la reducida atmósfera literaria chilena para trasladarse a París, Francia, en 1916, donde participó en todos los movimientos vanguardistas que por aquellos años florecían, y vertiginosamente se agotaban, en la capital francesa; allí pudo empezar a publicar sus primeras colaboraciones en algunas revistas tan significativas como Sic y Nord-Sud, y entablar relaciones con las principales cabezas de la Vanguardia europea, como los surrealistas Guillaume Apollinaire y Pierre Reverdy, con quienes colaboró en la fundación de una de las publicaciones recién citadas (Nord-Sud). 

Sin embargo, y a pesar de esta estrecha colaboración en los comienzos de su andadura literaria, Vicente Huidobro pronto se distanció voluntariamente de los postulados surrealistas, ya que en su particular concepción de la creación artística no cabía la máxima de que el artista era un mero instrumento revelador de los dictados de su inconsciente. 

Esta ruptura con el surrealismo le animó a plantearse la validez de todas las corrientes vanguardistas que había conocido de primera mano. Así, rechazó también las propuestas del futurismo, pues tenía el convencimiento de que el fervor manifestado hacia la máquina se apagaría en
cuanto el hombre se hubiera acostumbrado a los adelantos del progreso técnico. 

El sucesivo rechazo de todos los postulados estéticos de la Vanguardia llevó a Vicente Huidobro a crear su propia corriente, bautizada como Creacionismo, en la que situaba al creador artístico a la altura de un demiurgo capaz de insuflar a su creación un aliento vital tan poderoso que se podría medir, incluso, con las creaciones de la propia Naturaleza.  

Así, para Huidobro y el resto de los creacionistas que inmediatamente cerraron filas en torno a estas propuestas tan originales como transgresoras, el artista no debía limitarse a reflejar la Naturaleza, sino que debía mantener con ella una especie de competición en la que podía mostrar el vitalismo de su propia obra. 

Lógicamente, esta concepción del arte en general (y, en el caso del propio Huidobro, del hecho literario en particular) llevaba aparejada la necesidad de crear nuevas imágenes, tan coloristas como animadas e sorprendentes, e incluso, un novedoso lenguaje poético capaz de romper con todos los niveles de la lengua y generar también su propia sintaxis; de ahí que la yuxtaposición (de oraciones, vocablos o sonidos extrañamente puestos en contacto) se convirtiera en una de las características más acusadas del Creacionismo, al tiempo que las largas secuencias y enumeraciones de palabras y sintagmas contribuyeran decisivamente a dar al poema esa apariencia de objeto aleatorio, mera creación de un dios absorto en las posibilidades estéticas del material con que moldea su obra.

Con estos presupuestos estéticos, Huidobro se presentó en Madrid, España, en 1918, donde fundó un destacado grupo de poetas creacionistas consagrados a la elaboración de textos que seguían fielmente los postulados del ya respetado maestro chileno. Por aquel entonces ya era un poeta fecundo, que arrastraba tras sí una interesante producción literaria: seis poemarios impresos en su país natal (Ecos del alma, La gruta del silencio, Canciones en la noche, Pasando y pasando, Las pagodas ocultas y Adán), uno aparecido en Buenos Aires (El espejo de agua) y otro publicado en París (Horizon Carré). Así, no es de extrañar que en Madrid las imprentas y editoriales compitieran entre sí por llevar a los tórculos las últimas creaciones de Huidobro, competición que enseguida arrojó sus frutos en forma de cuatro nuevos poemarios (Poemas árticos, Ecuatorial, Tour Eiffel y Hallali). 

De retorno a París, Huidobro continuó su febril proceso de creación poética, ahora enriquecida con una curiosa aproximación al género narrativo-cinematográfico, la novela-guión Cagliostro, de 1921. La sucesión de títulos detallada más abajo (vid. el apartado “Obra”) da buena cuenta de la capacidad y la fecundidad creativa de este poeta durante la década de los años veinte. Alrededor de 1930 fue cuando dio los toques finales a sus dos obras cumbres, dos poemarios que, desde el momento mismo de su aparición estaban llamados a situarse en los puestos cimeros de la literatura universal.

Por aquel entonces, Huidobro estaba en el apogeo de su fama, y gozaba del éxito obtenido por su novela fílmica Mío Cid Campeador (1929), en la que el propio poeta, que alardeaba de ser descendiente de Rodrigo Díaz de Vivar, identificaba su relación amorosa con Ximena Amunátegui como una reencarnación moderna de la pareja formada por El Cid y Doña Jimena.

La peripecia que había dado lugar a esta unión no puede ser más rocambolesca: en 1925, coincidiendo con su regreso a Chile y su fracaso en el intento de tomar parte activa en la política de su país (llegó a presentarse como candidato a la Presidencia), el gran poeta conoció a Ximena, una joven estudiante de quince años de edad, por la que abandonó a su mujer (con la que llevaba casado más de quince años) y a sus hijos. Ximena no sólo era menor de edad, sino hija de un poderoso prócer chileno, quien se opuso tajantemente a su unión con el poeta.

Huidobro marchó entonces a París, Francia, cerró la casa de Montmartre donde había residido con su familia, y se trasladó a Nueva York, donde cosechó algún éxito como escritor de guiones cinematográficos.

Pero en 1928, cuando Ximena Amunátegui acababa de alcanzar la mayoría de edad, el poeta viajó a Chile, la raptó a la salida del Liceo y se marchó de nuevo a París, en donde la feliz pareja se instaló en el barrio de Montparnasse. Fueron aquellos unos años de plenitud amorosa y creativa para el poeta, quien, después del mencionado éxito de su versión del Cid, decidió retomar un largo y ambicioso proyecto en el que había empezado a trabajar diez años antes. Se trata de Altazor o el viaje en paracaídas, la obra cumbre del Creacionismo universal, que junto con Temblor de cielo (acabado también por aquellas fechas), constituye el mayor legado de Huidobro a la poesía de su tiempo y, sin lugar a dudas, una de las fuentes que con mayor generosidad habría de surtir a los poetas venideros.

En 1946 se instala en Cartagena, balneario costero de la región central del país. Al año siguiente con su salud ya maltrecha sufre un derrame cerebral que se atribuye a consecuencia de sus heridas de guerra y el 2 de enero de 1948 muere en su casa.

De acuerdo a sus deseos, es enterrado en una colina frente al mar. Su hija mayor, Manuela, y Eduardo Anguita escriben el epitafio:

“Aquí yace el poeta Vicente Huidobro.

Abrid la tumba, al fondo de esta tumba se ve el mar”

En 1992 la Tumba de Vicente Huidobro fue declarada Monumento Nacional en la categoría de Monumento Histórico en la región de Valparaíso, Chile; sin embargo, a pesar de contar con esta denominación se mantuvo en estado de abandono sufriendo un gran deterioro a lo largo de los años. En el año 2010 la Fundación Vicente Huidobro adquiere la casa con la intención de convertirla en un museo abierto al público, encargándose de gestionar los recursos para la remodelación y puesta en valor de la casa y la tumba del poeta.

Literatura

Efemérides Darianas del mes de Diciembre

Por Héctor Darío Pastora


En la fecunda cronología de la vida y obra del Poeta Universal Rubén Darío, el mes de diciembre por sus connotaciones festivas fue de gran actividad literaria, periodística y diplomática en los diferentes países que le tocó vivir. 

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En su estadía centroamericana fundó en la Ciudad de Guatemala el 8 de diciembre de 1890 el periódico “el Correo de la Tarde” del que fue director, duró hasta junio de 1891. Después de haber vivido en Buenos aires, Argentina (1893-1898), donde fue cónsul de Colombia (1893-1895), el Diario La Nación de Buenos Aires, lo envió como corresponsal a Madrid, España el 8 de diciembre de 1898, llegando a Barcelona el 22 de Diciembre. 


Especial mención merece el retorno a su Nicaragua natal en 1907, después de quince años de ausencia, ocasión en que disfrutó de todas las solemnidades religiosas, civiles y oficiales de las ciudades de León, Managua, Chinandega y Masaya, donde el 7 de diciembre hizo un recorrido en tren por sus municipios, incluyendo los de Carazo, lugares donde gozó y participó del fervor mariano de las “Purísimas”. “En mi memoria queda Masaya como una tierra melodiosa y hechicera”.

 

El 21 de diciembre de 1907, por solicitud de la intelectualidad de Nicaragua y por méritos de su creación poética, el Presidente José Santos Zelaya, le nombra Embajador de Nicaragua en España.

 

El 22 de diciembre pronuncia su memorable discurso en el Teatro Municipal de León, ocasión en que expresa: “Yo he luchado y vivido, no por los gobiernos, sino por la Patria”, da lectura al poema “Retorno”, donde nos deja la frase infinita “Si pequeña es la Patria, uno grande la sueña”. Enaltece a su Nicaragua natal y nos entrega a la universalidad de nuestro planeta: “Nuestra tierra está hecha de vigor y de gloria / nuestra tierra está hecha para la humanidad / y nos exalta con la exhortación cívica: Pueblo vibrante, fuerte, apasionado, altivo; / Pueblo que tiene la conciencia de ser vivo, / Estadía que narra en su libro “El viaje a Nicaragua e intermezzo Tropical,” publicado en Paris en 1909, obra que constituye todo un homenaje a la tierra natal, donde además de hacer una descripción de nuestra geografía e historia, enumera los valores cívicos, culturales, sociales, políticos y económicos de Nicaragua. 


En Diciembre de 1912, publica su libro “Todo al vuelo” Editorial Renacimiento, S,A, Madrid. En diciembre de 1914, Darío pasa todo el mes en Nueva York, donde saluda la Navidad con el “Soneto Pascual” el que dedica a su hijo Rubén Darío Sánchez “Güicho” de 8 años de edad. Darío viajó de Nueva York a Guatemala el 15 de abril de 1915 con su salud quebrantada, su estadía en ese País dura hasta el 24 de noviembre, fecha en que desembarca en Corinto y llega a León. 


El 15 de diciembre es llevado a Managua, donde es asistido por el Dr. Luis H. Debayle, con los cuidados de Rosario Murillo, “La garza morena” su segunda esposa, con quien no convivió en matrimonio. La última Navidad y fin de Año de su vida la pasó Darío en Managua, diciembre de 1915.

 

MOVIMIENTO MUNDIAL DARIANO

Feliz Navidad y Año Nuevo
Miami, Florida, -Diciembre 2018.

Literatura

Eugenio De Nora, Creador De La Poesía Testimonial

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El escritor nacido en León el 13 de noviembre en 1923, es uno de los grandes poetas españoles del siglo XX y precursor de los creadores de la denominada poesía social de posguerra como Gabriel Celaya o José Hierro. 

Al encontrarse con Eugenio García de Nora lo primero que se le viene a uno a la cabeza es que se encuentra ante un “gentelman” británico con traje impecable -chaleco incluido-, o ante un académico con las formas que dicta el protocolo convencional. Su larga estancia de 40 años en tierras suizas también le debieron marcar. Pero bastaba únicamente unos minutos de charla para que todos los formalismos se desvanecieran. Hombre afable, que irradiaba confianza y calidez por su forma de expresarse que acompañaba con una impresionante dicción de profesor -que lo fue durante muchos años- y conducia la charla hacia su personal y equilibrada percepción de la realidad.

Era fácil reconocer en él al poeta, pero no sólo al rapsoda de la poesía social o, como prefiere denominarla “testimonial”, sino al bardo amoroso y, sobre todo, al existencial. Su hablar quedo y su forma de sentir la vida ahora, cuando está haciendo una recopilación de sueños y valores firmemente consolidados, y próximo a cumplir los 80 años, está sólo pendiente de vivir. En él permanece la búsqueda constante del punto de equilibrio entre formas e ideas que le convierten en un personaje sumamente embriagador. Eso sí, con la esperanza de que, quizás pronto, le sea reconocido el inmenso valor que su contribución poética ha tenido y tiene para la historia de la Literatura.

A Eugenio de Nora la guerra le sorprende a los 12 años de edad. Las duras experiencias en la retaguardia nacionalista fueron el origen de su disidencia. Estudió Filología Románica en Madrid entre 1942 y 1947, donde se relacionó con figuras como Gerardo Diego, Vicente Aleixandre, Carlos Bousoño o Leopoldo Panero.  

Su espíritu inquieto le hizo comenzar a escribir los primeros versos a temprana edad. Uno de sus títulos más emblemáticos que apareció con un seudónimo durante mucho tiempo fue el de “Pueblo cautivo”, que comenzó a escribirlo a los 18 años y en el que aludía a la Guerra Civil Española y al dolor de los vencidos.  

“Este libro emblemático me traer recuerdos muy agradables. Es curioso pero la mayor parte de los textos de “Pueblo cautivo” fueron escritos siendo el autor candidato, primero a sargento y después a oficial de las milicias universitarias franquistas, en el campamento de La Granja (Segovia)”, confieso el autor.

Y agregó que “ver palpablemente la represión brutal, los encarcelamientos, las torturas terribles, los fusilamientos sin juicios que hacían los representantes del denominado “movimiento”. Ese fue el punto de partida de donde surgió la poesía de “Pueblo cautivo”. Un libro sin ideología política todavía y con influencia formal de Aleixandre, de Neruda, de César Vallejo. También de lo poco que se conocía entonces de Miguel Hernández y de la poesía contra la dictadura de Primo de Rivera que escribió Unamuno”.

Desde sus inicios, Eugenio de Nora escribió una poesía comprometida social y políticamente, a la que Dámaso Alonso llamó “Poesía Desarraigada”, por tal razón es considerado uno de los grandes poetas de la poesía social de posguerra, oficio que comenzó a ejercer desde la década de los 40.  “Como siempre, los poetas sociales, los hay pasables, mediocres y abiertamente buenos. A mí no me gusta el término de poesía social, yo opto por la expresión de poesía testimonial. Además se suele decir que la poesía social comienza con Gabriel Celaya y la testimonial con José Hierro, pero antes de que publicaran los escritos esenciales tanto Gabriel como José, nosotros ofrecíamos poesía testimonial en la publicación “Espadaña”, allá por el año 1944. Resumiendo, lo que queda y lo que tiene posibilidades de seguir quedando es lo bueno. 

Al cuestionar al poeta sobre su experiencia literaria, ¿Con qué se queda, con los hechos o con las ideas? Eso es muy difícil de responder – comentó de Nora - ahora está de moda la denominada “poesía de la experiencia” apoyada en la realidad concreta, más o menos objetiva, exterior. A mí me parece una ingenuidad porque ¿quién no hace poesía de la experiencia? No tenemos más que eso, la experiencia de la realidad. Claro, se puede acentuar más la realidad exterior, supuestamente objetiva, o la interior de cada una o hasta la llamada realidad virtual. Un ejemplo de esta última es la de los poetas procomunistas que durante 40 o 50 años cantaron con entusiasmo el mundo luminoso que iba a llegar. Eso era una realidad virtual, pero para ellos era efectiva.       

Su extensa obra poética quedó reunida en un volumen, con el título “Días y Sueños” (1939-1992), “Los días es lo cotidiano, lo palpable, lo real y los sueños son la realidad hacia la que se tiende. Si hay alguien que, en principio, está destinado a sobrepasar la realidad real hacia una realidad superior es el poeta.  Esta recopilación a la que alude es semejante a “La realidad y el deseo”, de Cernuda y similar a “Spleen e ideal”, de Baudelaire. El auténtico poeta está siempre en esa encrucijada”

El también Doctor en filosofía y letras por la Universidad de Madrid fue durante muchos años lector de Literatura Española en la Universidad de Berna, Suiza, donde acabó siendo catedrático en esa especialidad. Permaneció trabajando en este país desde 1949 hasta su jubilación en 1990. Redactor de la revista “Cisneros” (1943-46) y de “Espadaña” (1944-51), esta última al lado de Victoriano Crémer y Antonio de Lama, que fue iniciadora de las corrientes existenciales, con una metafísica no excluyente de los temas sociales. 

También publicó: “Amor prometido” (1945), “Cantos al destino” (1945), “Pueblo Cautivo” (1946 –apareciendo como anónimo-), “Contemplación del tiempo” (1948), “Siempre” (1953), “España, pasión de vida” (1954), “Angulares” (1975) y “No he de callar” –título que sacó en 1997 de su obra “Pueblo Cautivo”, pero ya con su auténtico nombre. Como crítico es autor de los tres volúmenes de “La novela española contemporánea” (1958-1962).

Recibió en 1947 el Accesit del prestigioso premio Adonais por su obra: “Contemplación del tiempo”. Ganó el Premio Boscán de Poesía por su obra “España, pasión de vida” y el Premio León Felipe 1998 de poesía. En marzo de 2002 recibió el Premio de las Letras de Castilla y León, por su “compromiso social y el carácter universal de su poesía”.  

Hombre como pocos y solidario con las causas sociales, De Nora fue un viajero incansable que siempre sintió nostalgia de la América Latina en que creyó y la que se encontraba casa vez al volver, “más insolidaria, más egoísta y en la que la despoblación rural llega a herir mi sensibilidad, aunque creo que la situación se puede arreglar”. Personaje con un sentido del humor casi británico concluyó con: “estoy dispuesto a que la reivindicación de mi obra sea póstuma, porque no sería el único, pero si llega algo antes… mucho mejor”.

El poeta Eugenio de Nora, considerado uno de los creadores de la poesía testimonial o de denuncia, falleció el 2 de mayo de 2018 en Madrid a los 94 años a consecuencia de una insuficiencia respiratoria.

Literatura

Uxoricidio Y La Violencia Perpetrada Contra La Mujer

Según la Organización Mundial de la salud la violencia contra la mujer constituye un grave problema de salud pública y es una violación a los derechos humanos.

En las estimaciones mundiales alrededor de una en cada tres de las mujeres en el mundo han sufrido de violencia física y/o sexual en algún momento de su vida y treinta y ocho por ciento de los femicidios que se cometen son perpetrados por la pareja.      

El día Internacional de la mujer el pasado marzo, Nicaragua cerró con otro caso de femicidio. Una joven en avanzado estado de gravidez fue asesinada por su cónyuge, dejando dos niños en la orfandad.

Recientemente, como parte de las represiones orteguistas que se están llevando a cabo en la actualidad, la esposa de un preso político denunció, que cuando los paramilitares llegaron a su casa a apresar a su marido, la abusaron sexualmente.  

En Lima Perú se reportó un caso de una mujer que fue rociada con gasolina y quemada por su pareja mientras viajaba en un bus de transporte público.

Mujeres en la literatura han dejado plasmado el dolor femenino y las limitaciones impuestas a las mujeres en nuestra sociedad patriarcal. Delmira Agustina, escritora uruguaya, sufrió en carne propio el machismo existente. Ella fue asesinada por su celoso esposo y después él cometió suicidio. 

En los anales del crimen de Francia encontramos un resonado caso sobre la política, familia e historia judicial de dicho país. 

En 1847 el par y sobrino del rey Luis Felipe I, Charles Laure Hugues Theobald duque de Choiseul-Praslin de la nobleza francesa asesinó de 30 puñaladas a su esposa Fanny, hija única del mariscal Sebastiani —personaje de grandes influencias políticas— y con quien había procreado diez hijos.

Mediante el diario de Fanny y misivas enviadas a Theobald —encontradas sobre el escritorio del duque después del crimen, — se dan cuenta del sufrimiento experimentado por la duquesa.  

Choiseul-Praslin en su desesperación después de cometer el crimen ingirió arsénico para suicidarse. Estando ya en la prisión de Luxemburgo, aparentemente, muere en terribles sufrimientos. A la media noche, el cortejo fúnebre con los restos del reo salió hacia el cementerio, entre medio de la llovizna y la oscuridad que reinaba en París, bajo la protección de la policía municipal.  

El público enardecido nunca creyó que realmente murió, si no que fue desterrado. En el examen médico legal se evidenció que tenía productos tóxicos en la orina, pero que quizás no fueron lo suficientemente letales para matarlo.  

El duque Choiseul-Praslin se escapó a Londres donde vivió por un tiempo. Luego residió en New York y New Orleans. Más tarde salió hacia una tierra lejana: Nicaragua.

 

En 1944, el Doctor Ramón Romero publicó en Nicaragua un estudio histórico sobre los hechos.

Los acontecimientos fueron llevados al cine con la película, “El cielo y tú”, basados en la biografía escrita por Rachel Field —sobrina nieta de Henriette Deluzzi Desportes, la institutriz del hogar Choiseul-Praslin— y a la novela por Stanley Lomis, con Crimen de pasión y con, No me olvides por Marjorie Bowen.

También, existe un retrato al olio de Choiseul-Praslin hecho por el pintor alemán, Franz Xaver Winterhalter, quien trabajó para la corte y la familia imperial durante el reinado de Luis Felipe I de Francia y de la reina Victoria en Inglaterra. Famoso por su pintura, la emperatriz Eugenia, hecha a la esposa de Napoleón III en el período del segundo imperio francés.

En el mundo de ficción encontramos otros femicidios que pudieron ser basados en hechos reales.

No nos olvidemos del caso muy conocido de Oliverio Castañeda ocurrido en la ciudad de León, Nicaragua, plasmado en la novela Castigo Divino de Sergio Ramírez Mercado.  

En, El fantasma de Canterville, novela del Irlandés Oscar Wilde, el espíritu después de haber asesinado a su esposa, pasa deambulando en la mansión durante tres siglos, asustando a sus moradores. La mancha de sangre como testigo dejada sobre la chimenea el día del crimen, continuamente reaparecía.  

En la novela titulada, La novia del ahorcado, del Inglés Charles Dickens, el personaje principal es ahorcado en el castillo de Lancaster por el doble crimen perpetrado contra su hijastra y su joven enamorado, quien observaba desde un árbol que se mecía al viento, cuyas ramas daban a los ventanales de la habitación de la víctima.

Gracias a los movimientos de lucha en el mundo se está levantando conciencia de estos hechos aberrados y han surgido importantes figuras heroicas alrededor del mundo.

 

La niña pakistaní Nujood Ali, de diez años, fue vendida en matrimonio a un hombre de treinta años —quien la violaba después de golpearla—. Ella logró escaparse y denunciar al violador convirtiéndose en una figura central del movimiento yemení contra los matrimonios forzados e infantiles. 

Recientemente, recibieron el nobel de la paz dos personas: la yazidí, Nadia Murad, quien con otras niñas fue hecha prisionera y durante muchos años fue abusada sexualmente por terroristas islámicos, hasta que logró escaparse de sus captores y desde entonces ha denunciado estos abusos de violencia y el médico ginecólogo, Denis Mukwege, nacido en Bukavu, ciudad de la República Democrática del Congo, quien ha consagrado su vida a reconstruir y atender víctimas de violaciones y abusos sexuales y a denunciar esta forma de violencia utilizada como arma de guerra.   

La afgana Kubra Khademi —de niña era manoseada y acosada en las calles de Kabul— se vistió con una coraza antigua y desfiló en señal de protesta por su ciudad. Fue apedreada por un grupo de hombres, teniendo que exilarse en París donde vive actualmente. 

Históricamente el uxoricidio y la violencia contra la mujer es un flagelo que ha existido todo el tiempo, lugar y nivel social.  Sea este llevado a cabo en Francia, Inglaterra, Nicaragua, Perú o Yemen.   

Apoyemos a estas organizaciones que luchan por erradicar este mal. Imitemos a estos héroes utilizando los medios que tengamos disponibles: ya sea con la pluma, o gritando a viva voz como Nujood, Kubra Khademi, Nadia Murad o el Dr. Mukwege que supieron con mucho valor y valentía, protestar y denunciar estos crímenes de violencia perpetrados contra la mujer.

Artes, Literatura

José Manuel Caballero Bonald, Maestro De La Poesía Contemporánea

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Escritor plural por encima de las fronteras entre géneros, José Manuel Caballero Bonald es ya uno de los maestros de nuestra poesía contemporánea. La cuidadosa utilización del lenguaje y el barroquismo que caracterizan su obra lo hacen un narrador imprescindible para comprender la marcha de la novelística en castellano del Final de Siglo.

El Autor de nueve libros de poesía, reunidos en las antologías nació el 11 de noviembre de 1926 en Jerez de la Frontera, España de padre cubano (Republicano del Partido Reformista) y madre de ascendencia aristocrática francesa (de la familia del vizconde de Bonald). 

Caballero estudió Filosofía y Letras en Sevilla entre 1949 y 1952 y náutica y astronomía en Cádiz. En estos mismos años comenzó a relacionarse con los cordobeses de la revista Cántico, como Pablo García Baena.

Publicó su primer libro poemario, “Las adivinaciones”, en 1952, tras haber obtenido con él un accésit del Premio Adonáis. Dos años antes había ganado el Platero de poesía. 

Su carrera continuó en Latinoamérica, donde fue profesor universitario en Bogotá. En la capital colombiana escribió su primera novela “Dos días de septiembre”, galardonada en 1961 con el Premio Biblioteca Breve y publicada al año siguiente.

Antologías poéticas como El papel del coro (1961), Pliegos de cordel (1963), Vivir para contarlo (1969), Descrédito del héroe (1977), Selección natural (1983), Laberinto de Fortuna (1984) forman parte de su extensa producción literaria. 

Colaboró con Camilo José Cela y con el proyecto del Instituto de Lexicografía de la Real Academia Española y en 1986 se inauguró un instituto con su nombre, y en 1998 se constituyó la Fundación Caballero Bonald.

El poeta y ensayista de “Doble vida” y “El imposible oficio de escribir”, cuenta también en su quehacer con las novelas “Ágata ojo de gato”, “Toda la noche oyeron pasar pájaros”, “En casa del padre” y “Campo de Agramante”, junto a sus textos periodísticos “Copias del natural” y de memorias “Tiempo de guerras perdidas”. Ahora ve la publicación de dos nuevas obras en prosa, “Mar adentro”, y la segunda entrega de sus líneas memorialísticas “La costumbre de vivir”.

En su libro más, “Mar adentro”, viene a ser una mirada personal sobre los recuerdos y las letras suscitados por el mar. “Mi primera afición fue el mar y antes que nada quise ser marino. Mis lecturas iniciales más queridas fueron páginas de Salgari, Conrad y London, y pensaba que haciéndome marinero correría las aventuras de los personajes creados por estos escritores. Sin embargo, tuve una afección pulmonar y en el reposo necesario para mi curación comprendí que no estaba hecho para ser marino; una profesión dura y con unas exigencias de sistema de vida muy especiales. Cambie mi vocación marinera por la carrera de Filosofía y Letras, que quizás fue otra forma de equivocarme. Sin embargo, la cercanía natal al mar gaditano, el descubrimiento del mar, fue para mí una impresión inolvidable”.

“Nunca he dejado de admirar y respetar al mar; he navegado mucho, a vela por nuestras costas y hasta cruzando el Atlántico, y he aprendido, entre otras cosas, que la temeridad es una traba para ser un buen navegante”. aseguró el poeta español.

Sus memorias publicadas en “La costumbre de vivir” se reflejan unos tiempos muy significativos en nuestra historia próxima. “Hay diferencias apreciables. Los últimos veinte años del franquismo eran duros y de luchas, pero había un romanticismo en el combate, había una ilusión por lo que se podía conseguir. Ahora, la vida es anodina, aburrida, derechizada, ya no hay insumisión ni rebeldía. La dinámica de la Historia ha conducido inopinadamente a esto; en nuestro caso hemos llegado a una Historia sin culpables, un franquismo sin juicio ni tribunal. Hoy he perdido cierto entusiasmo político”, comento el poeta.

En abril de 2009 publica “La noche no tiene paredes”, compuesto por 103 poemas, donde hace una reivindicación de la incertidumbre, porque, en sus propias palabras, “el que no tiene dudas, el que está seguro de todo, es lo más parecido que hay a un imbécil”. 

Tras la publicación de “Entreguerras” (2012), libro autobiográfico formado por un solo poema de casi 3.000 versos, declaró: “ya no voy a escribir nada”, sin embargo, continuó escribiendo. Ha reconocido que escribir poesía le ayuda a mantenerse joven. “El permanecer en la brecha te rejuvenece. El que no se queda callado, el que iguala el pensamiento con la vida, tiene ya mucho ganado para rejuvenecer”, declaró al cumplir 80 años.

El 29 de noviembre de 2012 fue galardonado con el Premio Cervantes. Al año siguiente publicó “Material del deseo” (2013) y “Marcas y soliloquios” (2013).

Caballero que fue Miembro correspondiente de la Academia Norteamericana de la Lengua Española (1993-1994), ha sido premiado con de varios galardones literarios, tanto de poesía como de narrativa, entre los que destacan Premio Reina Sofía de Poesía Iberoamericana (2004), Premio Nacional de las Letras Españolas (2005), Premio Nacional de Poesía (España – 2006), Premio Internacional de Poesía Federico García Lorca (2009), Premio Cervantes (2012), Premio Francisco Umbral al Libro del Año (2016), Premio Andalucía de la Crítica en poesía (2016), el Premio de Novela Ciudad de Torrevieja, localidad que en junio de 2017 le dedicó una de sus últimas memorias, “Examen de ingenios”, afirmando que no piensa volver a escribir más.

Literatura, Interes

Hikari Oe, El Niño Discapacitado Condenado A Morir

Viajaba entre Kioto y Tokio en el Shinkansen, (el tren bala japonés) entre los innumerables alineados verdes pinares que junto al volcán Fuji conforman las colinas y montañas japonesas. Admiraba los ríos y lagos de abundantes aguas cristalinas los cuales reflejaban espléndidamente en su fondo, las piedras iluminadas por el sol de ese día luminoso.

 

La belleza de esos parajes penetraba en mi corazón y me hacían recordar al compositor D. junto a su bebé Agüí (en su camiseta blanca de algodón) y a mi nietecito Santiago cuyo cumpleaños se avecinaba.

 

Cuerpo y mente iban al ritmo de la música de Hikari Ōe. Los hilos armónicos de las cuerdas de oro de su música, resonaban en mis oídos y hacían brotar rayos de luces misteriosas. 

 

El bebé al nacer solamente pudo hacer un ruido gutural “Agüí” y de allí provenía su nombre. Su padre el compositor D. se queda viviendo en otra dimensión, hasta que al morir se libera y experimenta la luz del cielo donde se encontraba su primogénito. 

 

El compositor D. rompe esta dimensión con su propia muerte, uniéndose a su hijo al través de la luz reflejada por su espíritu en el paraíso.

 

Agüí, El monstruo del cielo, —parte del volumen: Dínos como sobrevivir a nuestra locura —(1964), de Kenzaburō Ōe, fluía en mi mente.

 

Kenzaburō Ōe, escritor nacido en 1935 en un pueblecito llamado Uchiko del distrito de Kita, en la prefectura de Ehime, en medio de tupidos árboles, donde se produce cera y papel; cuando era un niño veía pasar —aún sin edad para comprender—, los aviones de la segunda Guerra mundial.

 

Le gustaba la lectura y la escritura. Su madre sabiéndolo, sacrifica el dinero destinado para el alimento de su familia y yéndose a pie al pueblo más cercano, le compra dos libros al azar. Uno del escritor norteamericano Mark Twain, “Las aventuras de Huckleberry Finn” y el otro, “El maravilloso viaje de Nils Holgersson”, de la autora sueca Selma Lagerlof. Libros que inspirarían al escritor.

 

Cuando el escritor recibe el premio nobel de literatura en 1994, expresa que ya no escribiría más. El motivo de su inspiración, su hijo, había ya dado el fruto necesario para la humanidad.

 

Kensaburo ya no necesitaba darle voz a Hikari pues este ya había alcanzado la suya con su música.

 

Hikari nació con el cerebro herniado. Si se le hacía la cirugía para extraerle la parte que protruía fuera del cráneo, este perdería visión y movimientos convirtiéndose en un vegetal. Si no le hacían la operación entonces moriría. Decisión difícil para sus padres.

 

En casi toda la obra de Kenzaburō Ōe este sufrimiento se ve reflejado. En su novela: Una cuestión personal, el protagonista Bird vive angustiosos momentos al nacer su hijo sintiéndose atrapado en su propia jaula.

 

Existen en Japón curiosamente, en las casas antiguas de los Samuráis y Emperadores unas cajitas sonoras de madera puestas en ancas, en lo alto, sobre unas patas del mismo material colocadas en los pasillos que dan a los jardines.

 

Estas cajitas artísticamente talladas que son una joya de por sí, carecen de luz interior, son pequeñas, y, parecieran contener el féretro de un recién nacido. Las usaban para enjaular a los pajaritos, con el objeto de que, al privárseles de libertad, producirían más sonidos musicales, los cuales las cajas a su vez, aumentaban en resonancia. Luego los pájaros eran premiados sacándoseles a los jardines internos llenos de bonsáis y maples de colores, alrededor de fuentes donde fluía agua de cascadas, conteniendo peces de diferentes colores. Lugar donde se les dejaba descansar hasta las siguientes jornadas, la cuales se repetían cada día.

 

A Kensaburo y Hikari Ōe les ocurrió lo mismo que a los pájaros cantores.

 

Cuando tenía 6 años de edad, Hikari, parece reconocer e imitar el sonido de los pájaros. Su madre le contrata a una profesora de piano Kimiko Tamura y se dan cuenta que el niño es capaz de aprender música y que reconoce y asocia cada trinar de las diferentes especies de aves. Poco tiempo después le entrega a su profesora una composición con las mismas estructuras musicales de Mozart y Chopin, música que con frecuencia escuchaba su madre. Así comienza su carrera artística. El bebé que al nacer apenas podía reproducir unos pocos sonidos guturales y que no controlaba sus esfínteres, se convierte en un gran compositor, ganándose el más alto premio de música clásica en el Japón.

 

El padre recibe el premio Nobel de Literatura por sus obras y da voz a través de ella a su hijo.

 

Kenzaburō Ōe vivió y superó el estallido de la bomba atómica en Hiroshima y Nagasaki, tema también expresado en su literatura. Al recibir el Nobel expresa su agradecimiento a su madre por la visión que tuvo de regalarle literatura del norteamericano Mark Twain y la sueca Selma Lagerlof, que al igual que su hijo, inspiraron al escritor manifestando que sin ellos no hubiese alcanzado este mérito que se le otorgaba.

 

Gracias a estos seres excepcionales que supieron darle a sus descendientes primeramente la vida y luego la oportunidad de aprender, éstos pájaros literarios y artísticos, los cuales se sintieron enjaulados en mente y cuerpo en algún momento, pudieron expresarse liberándose de las barreras que les oprimían.

 

La vida de Hikari (que significa luz en japonés), el niño discapacitado condenado a morir, rebota con su luz iluminando a Kenzaburō Ōe.

 

Las actitudes positivas de estos progenitores dan a la humanidad dos artistas inolvidables para la historia universal y sobre todo esperanza en aquellos condenados por el mundo al nacer con severas limitaciones físicas y mentales.

 

Josefina Haydée Argüello

Master en literatura Española

Graduada de Saint Louis University

En Saint Louis, Missouri, USA

 

Literatura

Leopoldo Panero, Poeta Español, Miembro De La Generación Del 36

Poeta español, miembro de la Generación del 36, dentro de la corriente de la Poesía arraigada de posguerra, Leopoldo Panero Torbado nació en Astorga, provincia a de León, España, el 17 de octubre de 1909, donde pasó toda su infancia. Hizo la Enseñanza Media en San Sebastián y León, y estudió Derecho en las Universidades de Valladolid y Madrid, en esta última se licenció.

Sus primeros versos los dio a conocer en Nueva Revista de Madrid, que él mismo fundó y donde publicó sus obras como “Crónica cuando amanece” (1929) y “Poema de la niebla” (1930).

En el otoño de 1929 enfermó de tuberculosis y fue a reponerse al Sanatorium Royal de la Sierra de Guadarrama durante ocho meses donde se enamoró de una paciente, Joaquina Márquez, fallecida algunos meses después.

Amplió estudios en Cambridge de 1932 a 1934 y en Tours y Poitiers en 1935, impregnándose de literatura inglesa y francesa. Publicó también obras en Caballo Verde para la poesía, revista dirigida por Pablo Neruda. 

Durante la Guerra Civil Panero fue arrestado, conducido al Convento de San Marcos en León, donde quedaría encerrado como recluso, acusado de recaudar fondos para Socorro Rojo Internacional (SRI), una organización de servicio social internacional constituido por la Internacional Comunista de Moscú en 1922, creada para que funcionara como una Cruz Roja internacional e independiente de cualquier organización o confesión religiosa. Se dice que el SRI condujo campañas de apoyo a los prisioneros comunistas y reunió apoyo material y humanitario en situaciones específicas.

Tras un tiempo en el convento y gracias a la mediación de su madre, de Miguel de Unamuno y de Carmen Polo, esposa del militar y dictador español Francisco Franco -que era prima de su madre-, le evitó males mayores y volvió a Astorga en noviembre.

En 1937 murió su hermano Juan, también poeta, en un trágico accidente de automóvil, hecho que le hirió profundamente, transformándolo en un conservador. Sobre este hecho y en su memoria escribió “Adolescente en sombra” (1938).

Durante la guerra entró en Falange Española, un partido político español, de ideología fascista, donde desempeñó un importante papel en el desarrollo de los acontecimientos que condujeron a la Guerra Civil Español. 

En 1939 lo nombraron agregado cultural a la Embajada Española y director del Instituto Español (1945–1947) en Londres, donde conoció y trató a algunos de los más insignes exiliados, como Luis Cernuda o Esteban Salazar Chapela, director a su vez del otro Instituto de España, dependiente de la República. 

En el año 1941 se casó con Felicidad Blanc, escritora, con la que tuvo tres hijos, Juan Luis, Leopoldo María, y José Moisés “Michi”, los dos primeros también poetas.

A finales de 1949 y comienzos de 1950, participó de la “misión poética” con los poetas Antonio Zubiaurre, Luis Rosales y el embajador Agustín de Foxá, que recorrió diferentes países iberoamericanos (Colombia,Costa Rica, Cuba, Ecuador, El Salvador, Guatemala, Honduras, México, Nicaragua y Panamá) previo al restablecimiento de relaciones diplomáticas entre estos países y el régimen de Franco.

Publicó una “Antología de la poesía hispanoamericana” (1941); también publicó varios de sus poemas en las revistas Escorial (1940) de Madrid, especialmente en sus números 5 y 15, en Garcilaso, Juventud Creadora (1943–1946) y en Haz (1944), también de Madrid. Su libro “Versos del Guadarrama”, inspirado en el amor perdido de Joaquina Márquez, se publicó en “Fantasía”, suplemento de “La Estafeta Literaria” (1945), también de Madrid. 

El poeta pasaba grandes temporadas en la ciudad de Madrid, donde frecuentó la tertulia del Café Lyon y entabló amistad, entre otros, con Luis Rosales, Luis Felipe Vivanco y Gerardo Diego, tertulia que se fundió más tarde con la de Manuel Machado.

En 1949 recibió el Premio Fastenrath de la Academia por su libro “Escrito a cada instante”, y al año siguiente el Premio Nacional de Literatura. Más tarde publicó en la revista Poesía Española (1952–1971). Dirigió la revista Correo Literario y figuró en 1952 como organizador de las Exposiciones Bienales de Arte. También fue secretario de una sección del Instituto de Cultura Hispánica. En 1960 publicó “Cándida Puerta”, considerada una de sus obras maestras.  

El 27 de agosto de 1962 murió en su casa de Castrillo de las Piedras, a la temprana edad de 52 años, tras sufrir una angina de pecho mientras regresaba en su vehículo.

Literatura

La Real Academia Española Cumple 305 Años Fomentando La Unidad Del Español

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Decía Pessoa que la ortografía también es gente y la Real Academia Española cumple 305 años abierta a la lengua del siglo XXI y a las redes sociales en su objetivo de preservar la unidad y que nos entendamos los más de 450 millones de personas que hablamos el español.

Las cifras cantan por si solas: más de dos millones de consultas diarias en su web (www.rae.es) y más de 500.000 seguidores en Twitter. La Real Academia celebrará su cumpleaños con una gran exposición y una nueva edición del Diccionario, que tendrá palabras nuevas, algún acento menos -guion, truhan, fie- y las letras “ye” y “b baja” americanas, que también podrán seguir siendo “y griega” y “uve”.

Y aprovechará el VI Congreso Internacional de la Lengua Española, en Panamá, para festejar el tricentésimo quinto aniversario con las otras 21 Academias de la Lengua Española, organizaciones con las que trabaja en pie de igualdad desde hace años en las obras que expresan la unidad del idioma en su rica variedad: el Diccionario, la Gramática y la Ortografía.

“El lema de la Real Academia Española, explica a Efe su director, Darío Villanueva Prieto, debatido por los académicos fundadores con mucha pasión, y elegido entre otras propuestas que barajaron en sus primeras sesiones, responde a las nobles intenciones de quienes emprendieron esta misión el 3 de octubre de 1713”. 

“Más que el lema -añade-, que conviene conservar por tradición y por respeto, importa el propósito, que no ha cambiado sustancialmente desde entonces: preservar y fomentar la unidad de la lengua y ofrecer un servicio público, a través de nuestras obras y actividades, a los ciudadanos, a los hispanohablantes de todo el mundo, que ya superan los 450 millones”.

¿Diccionario?, ¿o mejor la web o un tuit? Los dos medios le sirven a la Academia para intentar que la lengua no se convierta en una torre de Babel.

“Internet es un medio utilísimo para la difusión de la lengua en general y para nuestro trabajo académico en particular, un gran avance en todos los órdenes. Lo mismo cabe decir de las redes sociales. Cita usted Twitter, en donde la Academia ha superado ya los 500.000 seguidores. Es un canal que nos permite, tanto responder a las consultas lingüísticas de los hispanohablantes, como facilitar información institucional sobre las actividades de la corporación”.

Atrás han quedado los años en que la Academia se percibía como una casa vetusta. Tanto, que Rafael Alberti y otros escritores decían a bombo y platillo que nunca entrarían en ella. Y García Márquez revolucionaba todavía más cuando, en 1997, en el Congreso de la Lengua de Zacatecas (México), aseguraba que la Academia imponía una ortografía que era “terror del ser humano desde la cuna”.

Pocos o ninguno le apoyó. Álvaro Mutis consideró muy simpático y muy típico del premio Nobel pretender una libertad imposible, porque sería un idioma muy difícil de hablar. “Nos veremos en el 3.000”, dijo entonces García Márquez, que pidió la desaparición de las haches “h” recalcitrantes”.

La última ortografía incluye una serie de normas como “recomendaciones” no obligatorias. ¿Es ahora más flexible la Real Academia Española?. 

“La Academia -dice su director- procura ser coherente y rigurosa con la norma, que también ha de tener en cuenta los usos de los hablantes, la realidad de la lengua. Las modificaciones de la última Ortografía, una obra muy completa y razonada, no son realmente tantas, pero el simple cambio de una tilde, que no es caprichosa, provoca intensos debates”. 

No cree Darío Villanueva Prieto que cada vez se hable peor.

“No creo que sea así -afirma-. Las lenguas cambian, evolucionan, algunas hasta mueren. Tal vez la única diferencia con otras épocas es que ahora las transformaciones son más rápidas y tienen carácter casi universal. Las redes sociales han favorecido la escritura, practicada por millones de personas: nunca se había escrito tanto como ahora. Es lógico que, con cifras tan elevadas, haya registros y calidades diferentes. Ocurre también en la enseñanza. Pero no hay que ser alarmistas. 

Hemos de favorecer, eso sí, el interés por la lectura, sin olvidar algo esencial: la escuela. El aula, especialmente en la educación primaria, es el lugar adecuado para ofrecer una buena formación en lengua y literatura a los alumnos más jóvenes. Ahí sí que no debemos bajar la guardia ni rebajar las exigencias”. 

“La lengua y la palabra: trescientos cinco años de la Real Academia Española” es el título de la exposición con la que esta institución quiere acercar a los ciudadanos su historia y la importancia del buen uso del español, convencida de que “a todos nos une el deseo de escribir bien, lo mejor posible”, en palabras de Villanueva. 

La exposición, patrocinada por Acción Cultural Española, intentará resumir los tres siglos de la Real Academia Española y es posible que pueda verse en otros lugares, en una versión reducida.

Creada el 3 de agosto de 1713  por iniciativa del ilustrado Juan Manuel Fernández Pacheco, VIII marqués de Villena y duque de Escalona, la Real Academia Española tuvo su primera sede en el domicilio de su fundador, quien consideró conveniente emular a Francia a Italia y crear una institución que fijara los vocablos de la lengua castellana. 

Poco más de un año después, el 3 de octubre de 1714, el rey Felipe V la declaró bajo su amparo y real protección. El edificio actual, elegante, muy cerca del Museo del Prado, en el que los cuarenta y seis académicos y académicas se reúnen todos los jueves por la tarde, fue inaugurado en 1894, cuando la “docta casa” había cumplido ya 181 años. 

“Los proyectos futuros de la Real Academia, señala Villanueva, entroncan también con los mismos que impulsaron nuestros predecesores: la publicación del Diccionario, por ejemplo. Esa fue la primera tarea que abordaron los académicos en los años fundacionales. Su fruto fue el llamado “Diccionario de autoridades”, cuyo primer tomo, de un total de seis, se publicó en 1726. En 2014, como culminación de los actos del tricentenario, apareció la vigesimotercera edición, que se imprimió en papel y está asimismo disponible en la Red”.

 

El Diccionario también refleja la exposición el siglo XIX, el de la independencia de las repúblicas americanas y el de la preocupación por la fragmentación de la lengua, algo que no llegó a producirse, ya que ha existido una vinculación que nunca se ha roto y el español se impuso entonces a las lenguas indígenas.

 

Y la labor de la Academia durante el convulso siglo XX, la Guerra Civil Española y los intentos del franquismo de quitarles el sillón a los académicos exiliados. Nunca se cubrieron estas plazas hasta que murieron los académicos y, en el caso de Salvador de Madariaga, se le guardó durante más de 40 años.

Aunque presiones hubo antes. Fue en 1814 cuando el Gobierno prohibió mediante una orden que la palabra “caos” entrara en el Diccionario. Quizá por eso, la Academia advierte que no se puede esperar que el diccionario sea “políticamente correcto” ya que refleja el uso de la lengua.

América también estará presente en la exposición, con la aportación de piezas del continente y la participación de lingüistas y escritores americanos en el catálogo. 

Además de la exposición y de la nueva edición del Diccionario, la Real Academia Española conmemorará estos trescientos cinco años con su actividad diaria, trabajando en unos nuevos portales en Internet, con una oferta de servicio público mucho más amplia y en algunos simposios internacionales.

 

 

 

 

Literatura

Francisco de Quevedo y Villegas, viajero, intrigante, antisemita y poeta genial

Gran viajero para su época. Intrigante sistemático, estuvo detenido y desterrado varias veces por el poder. Notable polemista, fue, como muchos de sus coetáneos, un obsesivo antisemita. A Francisco de Quevedo y Villegas se le recuerda, sin embargo, por ser uno de los más brillantes escritores del castellano.

El escritor y poeta nace, probablemente, el 17 de septiembre de 1580 en Madrid. Es bautizado como Francisco Gómez de Quevedo Villegas y Santibáñez Cevallos el día 26 del mismo mes en la Iglesia de San Ginés. Son sus padres Pedro Gómez de Quevedo y María de Santibáñez, ambos oriundos del valle de Toranzo en la Montaña. Los cónyuges ocupan puestos de confianza en la corte, el primero como escribano de cámara de la reina Ana y secretario particular del príncipe e infantes. Francisco es el tercero de seis hermanos. En 1586 muere su padre y María de Santibañez pasa a ser la tutora de sus hijos hasta su muerte en el año 1600.

Tras haber pasado posiblemente por las aulas del Colegio Imperial de la Compañía de Jesús de Madrid, en 1594 estudia en el Colegio de la Compañía en Ocaña, beneficiándose de la ayuda económica que había obtenido del monarca su abuela Felipa de Espinosa.

Dos años después, comienza estudios de artes en la Universidad de Alcalá de Henares donde tres años más tarde obtiene el grado de bachiller y, poco después, el de licenciado en 1600. En esa fecha inicia estudios de Teología en la misma universidad. Se ha supuesto que en esta época se inicia la amistad con Pedro Téllez Girón, más tarde duque de Osuna.

Prosigue sus estudios, al parecer, en la Universidad de Valladolid, ciudad a la que se había trasladado la corte y en 1602, tras dos años bajo la tutela de Andrés de Ozaeta, el escritor, junto a sus hermanos menores, estará a cargo de Agustín de Villanueva.

Este último, casado con Ana Díez de Villegas, pariente de Quevedo, tenía en la época el cargo de secretario del rey. Uno de sus hijos, Jerónimo (1594), llegaría a ocupar el puesto de protonotario de Aragón y a ser uno de los hombres más influyentes bajo el reinado de Felipe IV. En este período, Quevedo comienza a hacerse un nombre en el mundo de las letras. Algunos poemas suyos aparecerán recogidos en las Flores de poetas ilustres de Pedro de Espinosa. Entre 1604 y 1605 mantiene correspondencia con Justo Lipsio.  De regreso a la corte de Madrid, en 1606, Quevedo probablemente recibe órdenes menores y se integra en la vida literaria de la ciudad.

En 1609 escribe España defendida. Comienzan sus pleitos para obtener el señorío de La Torre de Juan Abad.  Doce meses después, se le niega el permiso para publicar el Sueño del juicio final por “chabacano e imprudente”.

Viaja a Palermo para ponerse al servicio del duque de Osuna, Virrey de Sicilia entre los años 1610 y 1616. En 1614 se desplaza a Niza, Génova y Madrid, siguiendo instrucciones de su protector.

Viaja desde Palermo a Madrid en 1615 como portador del donativo votado por el parlamento de Sicilia.

Además, y en calidad de hombre de confianza de Osuna, intriga en la corte, acudiendo incluso al soborno, para asegurar el nombramiento del duque como Virrey de Nápoles. Estos hechos serán investigados, implicando a Quevedo, en 1621, tras la caída en desgracia del duque.

En 1616 el duque de Osuna ocupa su nuevo cargo de Virrey de Nápoles, en donde encontraremos también a Quevedo a partir de septiembre.  Quevedo se desplaza en misión diplomática a Roma. Poco después viaja una vez más a Madrid para llevar el donativo del parlamento napolitano y cuidar de los intereses del Duque. Felipe III le concede el hábito de Santiago.

Dos años más tarde se inicia el declive político del duque de Osuna. Quevedo regresa desde Nápoles a España de manera definitiva.

En 1621 muere Felipe III y sube al trono Felipe IV. Se inicia el proceso contra Pedro Téllez Girón, que salpica a Quevedo. El escritor se convierte en señor de la Torre de Juan Abad, villa manchega sobre la que había heredado ciertas rentas y cuya jurisdicción vende ahora el Consejo de Castilla.

Precisamente a esta villa había sido desterrado poco antes del cambio de reinado y de que comenzase el procedimiento legal contra el duque. También conoce la cárcel en Uclés durante un breve período. Sufrirá un nuevo destierro en sus posesiones manchegas como consecuencia del proceso judicial contra su antiguo protector. En los ‘Grandes anales de quince días’ relata la confusión de las jornadas inmediatas a la muerte de Felipe III.

En 1624 viaja junto a la corte a Andalucía. En una de las etapas alberga a Felipe IV en su residencia de La Torre de Juan Abad. El 25 de septiembre muere en prisión el duque de Osuna.

Acompañando de nuevo a la corte, se desplaza a Aragón a principios de 1626. Unos meses más tarde, aparecen impresas sin autorización en Zaragoza dos obras suyas: ‘Política de Dios’ y ‘El Buscón’.

En 1628, un nuevo destierro en sus posesiones de La Torre de Juan Abad como consecuencia de su defensa del patronato único de Santiago Apóstol, en esa época escribe anónimamente “El chitón de las tarabillas”, en apoyo de la política del conde-duque de Olivares, a quien elogia asimismo en otros escritos.

En 1631 y tras alguna denuncia ante la Inquisición, y la proliferación de ediciones piratas, publica “Juguetes de la niñez”, obra en la que se recogen, junto a otros nuevos, textos anteriores de carácter burlesco y satírico que aparecen ahora revisados y censurados. También se publican ahora las ediciones de las obras poéticas de Fray Luis de León, con dedicatoria a Olivares (redactada en 1629), y Francisco de la Torre.

Antonio Juan Luis de la Cerda, duque de Medinaceli, con quien pocos años antes había iniciado una amistad que marcará la última etapa de la vida del escritor, le representa en 1632 en las capitulaciones matrimoniales con Esperanza Mendoza, señora de Cetina. Contraerán matrimonio en 1634, pero se separarán pocos meses más tarde. Recibe el nombramiento de secretario del rey.

La hostilidad hacia el conde-duque de Olivares es ya evidente. Redacta en julio el acerbo memorial ‘Execración contra los judíos’, que es, además de la más rotunda muestra de su antisemitismo, un ataque frontal a la política del valido. Posiblemente comienza también ahora la escritura de ‘La Hora de todos’.

Publica en 1634 ‘La cuna y la sepultura’ y la traducción de ‘La introducción a la vida devota de Francisco de Sales’. En esta época desarrolla una gran actividad literaria; de entre 1633 y 1635 datan obras como ‘De los remedios de cualquier fortuna’, el ‘Epicteto’, ‘Virtud militante’, ‘Las cuatro fantasmas’, la segunda parte de ‘Política de Dios’, la ‘Visita y anatomía de la cabeza del cardenal Richelieu’ o la ‘Carta a Luis XIII’.

El 7 de diciembre de 1639 es detenido en casa del duque de Medinaceli y conducido al convento de San Marcos de León, donde permanecerá encarcelado hasta junio de 1643, cinco meses después de la caída de Olivares. En este tiempo escribe ‘La Rebelión de Barcelona’ y ‘Providencia de Dios’.

En noviembre de 1644, con su salud muy deteriorada, se retira a La Torre de Juan Abad. Publica el ‘Marco Bruto’ y ‘La caída para levantarse’. Prepara en este tiempo la edición de su poesía, que aparecerá póstumamente por González de Salas en 1648.

El 8 de septiembre de 1645 muere en Villanueva de los Infantes, adonde se había desplazado a principios de ese año.

Literatura, Curiosidad, Interes

Escudriñad Las Escrituras Cada Día, Que en Ellas Tienes la Vida Eterna

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Por esta causa doblo mis rodillas ante el Padre de nuestro Señor Jesucristo… de quien toma Nombre toda familia en los cielos y en la tierra. (Efesios 3-14.15.)

En cuestión de religiones, en los dos mil años transcurridos hasta la fecha, la figura de Cristo ha creado mucha rivalidad. Esto concuerda con las palabras de Jesús, quien profetizó diciendo: Por mi causa habrá disensión entre el hombre y su padre, la hija contra su madre, y hasta enemigos en su propia casa. (S. Mateo 10-35.36.) — Desde su venida, el Hijo de Dios sigue siendo fuente inagotable de ideas, conceptos, controversias, y discusiones. Jesús ha sido la figura más leída desde antes y después de su nacimiento. — Su vida pública pasión y muerte consignados en los evangelios, señalan que en el interior del Nazareno, coexistió otra faceta de su vida, hechos que a menudo han permanecido como un misterio por sabios y entendidos por generaciones. Esto es... Cuando Cristo nos autorizó a que anunciáramos el evangelio en su Nombre, dijo: “Y ustedes serán Mis Testigos, desde Jerusalén, Judea, Samaria... Y hasta lo más distante de la Tierra. (Hechos 1-8.)

Pero resulta que en la actualidad, si existen testigos, pero asombrosamente ninguno en el Nombre de Jesús. — Esta situación primeramente desconcierta, por la tenacidad que tienen de evangelizar sin importar, la condición de responsabilidad que a cada uno nos atañe en buscar la verdad. — Pero sobre todo; por quebrantar el más inflexible fundamento, que es evangelizar sobre la base de Jesús... Ya que toda escritura en carácter de enseñanza, ya sea de hecho o de palabra, todo tiene que ser bajo el nombre del Señor Jesús...dando gracias a Dios Padre siempre por medio de su Hijo. (Colosenses 3-17.)  (1 Corintios 3-11.)   

De manera que predicar bajo otro Nombre, es considerar una flagrante contradicción a las escrituras. Por cuanto No existe otro Nombre autorizado por el mismísimo Dios para ser Salvo. (Hechos 4-12.). — Todos los seres humanos tenemos la obligación de cumplir con la sagrada misión de servir, y brindar ese servicio por conciencia. Y al darnos cuenta cuales son nuestras cualidades y virtudes, podremos ofrecer lo mejor. — El día que comprendamos que cada uno de nosotros somos creación Divina. Ese día apreciaremos más, la labor que debemos realizar en el tiempo que nos queda de vida. Entonces nos volveremos más conscientes al ilustrarnos para hacer el bien.

Por tanto, leer No es lo mismo que estudiar. Esto parece no ser de mucha importancia. Pero cuando se lee un texto rápidamente o mejor dicho de corrido, no da tiempo de examinar y comparar para adquirir un correcto análisis...Y como resultado un alma que cae en este error, ésta misma contamina a otras, porque luego surge curiosamente lo de siempre: “Que es la facilidad con que una persona acepta, lo que otra persona le dice”. A esto le llamamos falta de honradez, porque el poder de interpretación siempre va ligado a la conciencia.

  

Desde el principio de la creación en el universo, todo debía tener un Nombre específico. Las flores con sus distintas especies, los animales por igual, minerales, etc. En fin todo en el universo tiene un nombre. Y para el hombre judío en su espiritualidad, el nombre era considerado un elemento importantísimo, porque era el calificativo directo de existencia. — La falta de un Nombre concreto de alguien, implicaba directamente su no-existencia. Y esto mismo ocurrió con el pueblo Israelita y sus patriarcas, con quienes el Altísimo se relacionó e hizo pacto; y anuncio que de su Linaje nacería el Mesías. — No obstante, el Altísimo nunca se quiso enseñorear en ellos, Ni nunca le llamaron por su Nombre. (Isaías 63-19.). Sin embargo, él los asistió por cuarenta años y dijo: “Fui buscado por los que no preguntaron por Mi — Fui hallado por los que no me buscaban —Y dije a gente que No Invocaba Mi Nombre, Heme aquí, Aquí Estoy. Y Extendí mis manos todo el día a pueblo rebelde (Isaías 65-1.2.) Esta profecía se cumplió con la venida del Mesías, quien confiesa y dice: Padre justo el mundo no te ha conocido. Pero yo te he conocido…y les he dado a conocer tu nombre. (S. Juan 17- 25.26)

De manera que anteriormente el pueblo israelita, clamaba por socorro al Altísimo, pero por desconocer su Nombre les faltaba confianza y seguridad. Y el Altísimo al ver tanta injusticia con su pueblo caído en esclavitud, dispuso llamar a Moisés para buscarles libertad... Pero Moisés que sabía de las rebeldías de su pueblo, quiso preguntar al Altísimo por más información: “He Aquí que llego yo a los hijos de Israel, y les digo: El Dios de vuestros Padres me ha enviado a vosotros. Si ellos me preguntaren: ¿Cuál es su Nombre que les responderé?”. Y luego respondió Dios. “Yo Soy el que Soy”. (Éxodo. 3-13.) Desde luego la pregunta significaba rotundamente, que el pueblo de Dios con sus patriarcas (Abraham, Isaac y Jacob) nunca llegaron a conocer su Nombre...pero si estaba profetizado, lo cual se cumpliría cuando viniere el Mesías, quien fue el Primero en el mundo en conocerle. Y posteriormente Cristo mismo lo revela a sus discípulos. (S. Juan 17-25.26.) Esta declaración de Cristo fue una profecía cumplida en él, cuando en su bautizo bajará el Espíritu del Padre, quien igualmente lo anunciará desde la antigüedad:  Por tanto Mi pueblo sabrá mi nombre, por esta causa en aquel día; porque Yo mismo que hablo, he aquí estaré presente. (Isaías 52-6.)

 Pero resulta algo insólito en millares de congregaciones, donde con la intención de alabar al Altísimo, entre sus alabanzas y oraciones blasfeman el Nombre de Dios, al llamarle Jehová o Javé. Es obvio que No han creído en las mismas palabras del Padre...quien nos lo proclama desde la antigüedad “que su Nombre sería blasfemado entre los gentiles” (Romanos 2-24). De manera que todo en la vida tiene un origen. Y el origen de esta > Falta < se inició cuando cierto traductor, violó al suplantar el pronombre Señor Mío o Altísimo por el de Jehová. Por ello vino Jesús para enjuiciarnos — Para que los que no ven, vean — Y los que ven, sean segados. (S. Juan 9-39.)

 Ahora bien: vamos a hacer un breve análisis, donde la picardía del traductor no puede esconder su misma falta a causa del Nombre de Dios ya falseado.

En los tres textos siguientes, el traductor introduce el nombre de Jehová, pero en el cuarto, el mismo traductor lo niega.

A- Y llamó Abraham el nombre de aquel lugar, Jehová proveerá. (Génesis 22- 14)

B- E Isaac le bendijo diciendo: Mira, el olor de mi hijo. Como el olor del campo que Jehová ha bendecido. (Génesis 27-27.)

C- Y despertó Jacob de su sueño, y dijo: Ciertamente Jehová esta en este lugar, y yo no lo sabía. (Génesis 28-16.)

D- Y Apareció a Abraham, a Isaac, y a Jacob como Dios Omnipotente, Más en mi nombre Jehová no me di a conocer a ellos. (Éxodo 6-3.)

  Tomemos conciencia y escudriñemos sus escrituras… si el Padre mismo niega que ellos le conocieran por dicho nombre; Sino por Dios Omnipotente solamente:  Entonces:  ¿Porque los tres patriarcas lo mencionan, si el Padre mismo lo niega?. — Este error de apreciación muestra que no existió en la antigüedad dicho nombre, por cuanto después de la cautividad de Babilonia, los judíos  por un respeto al nombre de Dios, para no usarlo en vano, cada vez que aparecía la palabra “YHWH” leían en lugar de ella otra palabra hebrea “ADONAY”, que significa Señor Mío.

Ahora bien: Si advertimos y meditamos con minucioso cuidado. Los mismos religiosos sin darse cuenta han creado una rivalidad entre el Padre y el Hijo, debido a la facilidad con que han aceptado un nombre Falso creado por mente humana. Por cuanto la palabra Jehová No se encuentra en los rollos originales de las escrituras, ya que es una palabra reciente. — La lengua hebrea se escribía solamente con letras consonantes — de modo que el lector tenía que aprender a adivinar la vocal que correspondía a cada consonante (Como si escribiéramos Pdr nstr, en lugar de Padre Nuestro) 

De manera que seiscientos años después de Cristo, los sabios judíos que copiaban la Biblia, al nombre más común de Dios en sus escrituras originales, decidieron combinar las consonantes de la palabra “YHWH” con las vocales de la palabra ADONAY que quería decir Señor Mío, de donde resulto la palabra “Yahowah” que posteriormente se convirtió en Jehová.  

Ahora bien, para muchos que aún persisten de incrédulos. Sí realmente Jehová fuera el nombre del Padre...En esta situación el nombre de Jesús, que legítimamente es Nombre sobre todo Nombre. Entonces este texto se convertiría en falso. Por cuanto el Nombre del Padre de ninguna manera podría ser inferior al del Hijo. Algo insólito e inadmisible, y todo por falsear las Escrituras.   

Entonces... ¿Cuál realmente es el nombre de Dios? Las mismas escrituras dirigidas a los Efesios nos lo revelan: Por esta causa doblo mis rodillas ante el Padre de nuestro señor Jesucristo...De quien toma nombre toda Familia en los cielos y en la tierra. (Efesios 3-14.15.) Pero no sin antes estrictamente atender, lo que nos demanda “En la oración del Padre Nuestro”, en donde nos exhorta a un cumplimiento; el cual consiste en: “Hágase tu voluntad aquí en la tierra, como ya se hace en los Cielos”. Y de hecho que el "Padre Nuestro" nos exhorta a un cumplimiento.

Por tanto, hoy es el momento Urgente de que la iniciemos aquí en la tierra. Declarándolo por unanimidad en nuestro corazón por Fe. “Que el nombre del Padre, del Hijo y del Espíritu Santo es Uno, y ese Nombre Único es Jesús. Sin olvidar que el nombre de Jesús es un nombre de herencia, el mismo libro de los hebreos señala que el padre le heredo el nombre a su Hijo cuando dijo: Hecho tanto superior a todos los ángeles, cuando heredo más excelente nombre que ellos. Amen. (Hebreos 1-4).

Literatura

Aniversario de "Cantos de vida y esperanza", un libro clave de Rubén Darío

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Este mes de julio se cumplen 130 años de la publicación de “Cantos de vida y esperanza”, uno de los libros más importantes del gran poeta nicaragüense Rubén Darío y una creación clave en la historia de la literatura en lengua castellana.

En ese libro, editado en Madrid en 1905 tras un largo viaje por Austria, Inglaterra, Francia y Alemania, el autor se vuelve hacia sí mismo y, al mismo tiempo, se siente interesado por acontecimientos de índole política y social. Su estilo es menos ecléctico y su visión general, más madura. En estos momentos, su ideología vital es casi totalmente oriental y su deificación del artista, casi absoluta.

La aparición del libro coincide, además, con cambios importantes en la vida privada del poeta: Darío se separa de su segunda mujer y se une a la que lo acompañará durante el resto de su vida: Francisca Sánchez.

Como no podía ser de otra manera, su compleja personalidad se revela en éste y en otros de sus libros. Darío fue un hombre disoluto, solitario, religioso, a ratos cínico y a ratos, infantil.

Tras la publicación en la capital de España de “Cantos de vida y esperanza”, el gran nicaragüense regresa a su patria, tras 18 años de ausencia, en 1906.

“El canto errante”, editado en Madrid un año más tarde, refuerza su prestigio. Continúa publicando regularmente:  en 1910, “Poema del otoño y otros poemas”  y en 1914,  “Canto a la Argentina y otros poemas”. Este último es una de sus mejores obras, ya que en ella plasma el fruto de su experiencia personal y alcanza un estilo raro y particular.

Darío había nacido en San Pedro de Metapa (hoy Ciudad Darío) en 1867. Su verdadero nombre era Félix Rubén García Sarmiento. Su niñez fue desgraciada y permaneció como tema recurrente de su poesía.

Fue un gran experimentador del idioma y pasó del parnasianismo al simbolismo y del hexámetro latino al soneto. Según los especialistas, tuvo una conciencia, no igualada aún hoy en día, de la lengua que manejaba, de su flexibilidad y de sus posibilidades fónicas.

Acuñó el término de “modernismo” y se colocó al frente de ese movimiento literario.

Su primer libro importante fue “Azul”, editado en Valparaíso (Chile) en 1888. El español Juan Valera hizo una reseña elogiosa del libro, que se reeditó dos años después con algunas adiciones y un prólogo del propio Valera.

La primera esposa de Darío, Rafaela, murió dos años después de haber contraído matrimonio y un año después, el poeta se casó con Rosario, de la que se separaría en Madrid.

Como diplomático, viajó a varios países y fomentó el interés de los escritores franceses por la literatura hispanoamericana, pero, sobre todo, introdujo las corrientes europeas en el cerrado y apático mundo de la poesía en castellano de la época.

Fue amigo de Verlaine, de Moreas, de Valera, de Pardo Bazán y de Gourmont.

Residió varios años en Buenos Aires, donde colaboró con el diario “La Nación”. En la capital argentina publicó “Los raros” y “Prosas profanas”, ambos en 1896. El último, exótico, nostálgico y cosmopolita, fue recibido con fervor a lo ancho y largo de América y España, tanto por su atrevido lenguaje como por su audacia métrica.. En 1901 publicó una edición aumentada de este libro en Paris.

Por entonces, su alcoholismo crónico le causaba frecuentes problemas de salud, y crisis psicológicas, caracterizadas por momentos de exaltación mística y por una fijación obsesiva con la idea de la muerte. Rubén Darío falleció el 6 de febrero 1916.