Medio Ambiente, Internacional

La Alta contaminación en Ciudad de México obliga a crear un plan a largo plazo

Clases suspendidas y una ciudadanía preocupada por la contaminación marcan un día más de contingencia ambiental extraordinaria en la Ciudad de México. Una crisis que choca con la ineficacia de los programas existentes y acentúa la necesidad de un plan a largo plazo.

 

Ni siquiera las copiosas tormentas recibidas como una bendición por los ciudadanos logran acabar con el estado de emergencia.

 

La gravedad de la situación ha llevado al equipo de la alcaldesa Claudia Sheinbaum, jefa de gobierno de la capital a incrementar su número de asesores.

 

La alcaldesa compareció acompañada del premio Nobel de Química Mario Molina y anunció que el encargado de la Comisión Ambiental de la Megalópolis (Came) -organismo que llevaba descabezado desde febrero- será el prestigioso científico mexicano Víctor Hugo Páramo.

 

También les obliga, según reconoció la propia Sheinbaum en conferencia de prensa, a diseñar medidas más eficaces contra la contaminación y a mejorar “la toma de decisiones no solamente coyunturales, sino a largo plazo”.

Se busca, pues, establecer un camino a seguir para la Zona Metropolitana del Valle de México (ZMVM) -en donde viven más de 20 millones de personas- que evite en la medida de lo posible estas situaciones de alta polución.

Y es que en esta ocasión los ciudadanos, ya acostumbrados a convivir con la contaminación y sus respectivas contingencias ambientales, han acusado con más severidad que nunca la mala calidad del aire.

 

Tanto es así que, impulsados por la fuerza de las redes sociales y los medios de comunicación, convirtieron el fenómeno en viral, con potentes mensajes de conciencia ambiental y tenebrosas imágenes de la Ciudad de México envuelta en una nube de smog.

 

Por el momento, las autoridades contemplan suspender clases, al menos un día por semana. Además, Sheinbaum anunció una reunión de trabajo para diseñar medidas contra la contaminación.

 

El reputado ambientalista Homero Aridjis dijo a Efe que el Gobierno debe estar mejor preparado no solo para las situaciones de emergencia como esta, sino para anticiparse a que ocurran. “Cuando la contaminación llega a ciertos niveles debe haber una alerta para controlar las fuentes de esa contaminación de inmediato”, consideró el experto.

 

Asimismo, se mostró crítico con las estaciones de medición de contaminación que tiene la ciudad pues considera que deberían dar una información más precisa.

 

La propia Sheinbaum reconoció a través de un vídeo que no existía un protocolo listo para las altas cantidades de partículas PM2.5 que detonaron la contingencia.

 

Y es que las estaciones de medición estaban acostumbradas a medir la contaminación por ozono, no ese tipo de partículas finas que irrumpieron en la Ciudad de México debido a los incendios ocurridos en zonas aledañas.

 

Para tener un ejemplo de la situación, actualmente la estación Nezahuacóyotl reporta en el Índice de Contaminación del Aire 140 partículas PM2.5.

 

Aunque la contingencia ambiental parece ir a menos con el paso de los días, Aridjis cree que, a no ser que cambien las cosas drásticamente, la situación “va para peor”.

 

“La única cosa que nos puede salvar es una normativa y unos códigos de conducta, protocolos funcionales, eficaces y oportunos, que los funcionarios no sean sorprendidos por estas emergencias, que estén preparados”, expuso.

 

Asimismo, apuntó que se debe aplicar con más dureza el programa “Hoy no circula” que tiene la Ciudad de México para limitar el uso de vehículos, pues este tan solo reduce la cantidad en un 20% según el experto. También se debe, dijo, imponer restricción a las emisiones de las distintas fábricas que operan en la ciudad.

 

En conferencia de prensa, la titular de la Secretaría de Medio Ambiente y Recursos Naturales (Semarnat), Josefa González, apuntó también a la gestión de residuos como uno de los puntos clave para reducir la problemática a largo plazo.

“Los basureros que no están optimizados adecuadamente generan una gran contaminación (...) tenemos que pensar qué estamos consumiendo y movernos hacia una economía circular”, propuso.

 

Pero mientras el Gobierno actúa, los ciudadanos continúan sufriendo la contaminación, un gran problema que aumenta día a día y que afecta a sus habitantes y al medio ambiente.

 

Virgilio Langusé, un joven de unos 25 años de Tijuana cuenta a Efe que ha vivido varios días en la ciudad de México tomando precauciones sabiendo que “salir a la calle puede hacer daño”.

 

“Yo creo que es la más fuerte (contingencia ambiental) que me ha tocado vivir, nunca me había tocado a mí salir a la calle y sentirme mal de verdad porque la contaminación está muy fuerte”, aseguró. Asimismo, habló de una “conciencia colectiva” por parte de los ciudadanos, lo cual considera positivo.

 

Otra ciudadana, María Esquivel, de 50 años, relata que “ha estado muy intensa la contaminación”, resaltando que han cancelado las escuelas como un indicativo que algo va mal. “Uno prácticamente no puede andar por la ciudad por tanta contaminación”, aseguró, insistiendo en que “nunca se había visto esto”.