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El Nuevo Reto De La MLS

La Liga Profesional de Fútbol de Estados Unidos (MLS) volvió a la acción el pasado mes de marzo con el desafío de consolidarse en la élite de los grandes campeonatos, tanto a nivel deportivo como económico.

 

Y es que la vigésimo cuarta temporada la MLS arrancó con la gran novedad de 24 equipos al debutar la franquicia del FC Cincinnati. Mientras que el gran campeón de la pasada temporada, el Atlanta United, será el equipo a batir en una competición, que tiene de nuevo por delante el gran reto de consolidarse en todas las áreas tanto deportiva, económica y de desarrollo de cara a estar entre la elite del mundo.

 

El más importante, el deportivo, a pesar de que sigue progresando, la eliminación de Estados Unidos de la pasada Copa del Mundo de Rusia, dejó todo tipo de interrogantes sobre el verdadero crecimiento futbolístico que tiene la liga con un formato, al estilo del resto de los deportes profesionales, donde no hay equipos que desciendan, y por lo tanto no existe la presión para ganar.

 

Si analizamos la pasada final de la MLS Cup fue la mejor expresión de lo que es la filosofía del fútbol en Estados Unidos con el Atlanta FC como campeón al vencer en la final por 2-0 a los Timbers de Portland a pesar de que llevaba apenas la segunda temporada en la competición.

Su triunfo se debió a que contó con la mejor plantilla de la liga, mezcla perfecta de jugadores extranjeros con juventud y experiencia, además de varios veteranos que hicieron la diferencia.

 

Pero sobre todo, porque el entrenador internacional argentino Gerardo “Tata” Martino, que aceptó hacerse cargo del proyecto, siempre tuvo a su disposición una organización modelo dentro de la MLS que ha establecido el Atlanta United con su dueño Arthur Blank a la cabeza.

 

El también propietario de los Falcons de Atlanta, de la Liga Nacional de Fútbol Americano (NFL), no ha escatimado en inversión para darle al equipo de fútbol todo el apoyo después de comprobar la gran respuesta que ha tenido por parte de los aficionados al deporte del fútbol en Atlanta.

 

Ante la consolidación de la MLS como una liga con proyección y de trampolín para irse a otras de mayor nivel deportivo o con mejores salarios, este año se han dado importantes bajas, mientras que también han llegado algunos profesionales de prestigio y otros veteranos decidieron continuar en la competición.

 

Entre las bajas más significativas que se han dado ha sido la del delantero español David Villa, del New York City, uno de los mejores profesionales que hubo en las pasadas temporadas en la MLS, pero que recibió una gran oferta económica del fútbol japonés y a pesar de que logró todos los reconocimientos individuales, al final se marchó sin haber conseguido el título de liga.

 

Algo que sí logró el delantero italiano Sebastián Giovinco con el Toronto FC (2017), pero que al final el equipo canadiense cuando llegó la hora de renovarle su contrato no quiso pagarle los más de ocho millones de dólares que pedía por temporada y lo traspasó al Al-Hilal de la Liga Profesional de Arabia Saudita.

 

Lo propio sucedió con el centrocampista español Víctor Sánchez, un producto de la cantera del Barcelona, el jugador más técnico en la historia del Toronto FC y que también se fue al fútbol árabe al fichar por el Al-Arabi SC de Qatar.

 

Sin Villa, Giovinco y Sánchez, la MLS perdió a los tres jugadores extranjeros que mejor fútbol desplegaban en el campo y siempre daban espectáculo.

 

Pero no solo se fueron buenos jugadores extranjeros veteranos, también se fueron jóvenes talentos como el centrocampista paraguayo Miguel Almirón, de 24 años, hombre clave en el triunfo del Atlanta FC como campeón y dejó al equipo para firmar con el Newcastle United, quien pagó una transferencia récord en la MLS de 27 millones de dólares.

 

Ahora Almirón si tendrá posibilidades de crecimiento deportivo en la Premier League bajo la dirección del entrenador español Rafa Benítez, quien busca un hombre gol que le de mayor eficacia al ataque del equipo inglés.

 

Lo mismo sucedió con el joven talento de la cantera de los Red Bulls de Nueva York, el centrocampista Taylor Adams, de apenas 19 años, otro jugador con gran proyección futbolística dejó el equipo para irse con el RB Leipzig de la Bundesliga de Alemania.

 

Antes ya se había ido también al fútbol alemán el adolescente canadiense de 18 años, el delantero Alphonso Davies, de los Whitecaps de Vancouver, por quien el Bayern Múnich pagó 22 millones de dólares de traspaso.

 

Davies se proyectaba como el delantero de mayor futuro dentro de la MLS de cara a convertirse en la figura que pudiese darle identidad propia a la liga, que todavía se queda con jóvenes valores como son Nick Lima (Earthquakes de San José), Djordje Mihailovic (Chicago Fire), Corey Baird (Real Salt Lake) y Jonathan Lewis (New York City FC), todos llamados ya a la selección mayor de Estados Unidos de América.

 

A la marcha de los jugadores más talentosos que había en la MLS se unió la del entrenador con mayor proyección, el colombiano Óscar Pareja, quien junto con el recientemente fallecido, el uruguayo Fernando Clavijo, como director técnico del FC Dallas, formaron la mejor estructura de cantera que hay actualmente en la MLS.

 

Pero Pareja se dio cuenta que necesitaba crecer profesionalmente y de ahí que aceptase ir al fútbol mexicano para dirigir a los Xolos de Tijuana.

 

Sin Martino, que fue el primero en anunciar, inclusive antes de conseguir el título de campeón, que dejaba al equipo para irse como seleccionador de México, y Pareja, la MLS perdió a los dos mejores entrenadores que había en la liga.

 

Sus puestos, en el Atlanta FC, ha sido cubierto por el holandés Frank de Boer, nada que ver con la proyección profesional de Martino. Mientras que el Dallas FC se decidió por mantener la filosofía de Pareja y eligió para sustituirle al que fue su hombre de confianza y discípulo, el hispano Luchi González.

 

El fracaso deportivo que fue la pasada temporada para el Galaxy de Los Ángeles, no hizo los playoffs, el equipo con el segundo mayor poder económico de la liga, ocupa el puesto número 19 en la lista de los cien más ricos del mundo, y tener la plantilla más cara del torneo, le obligó hacer cambios en la gerencia y fichar al argentino Guillermo Barros Schelotto como nuevo entrenador.

 

Schelotto, quien dejó al flamante Boca Juniors como subcampeón de la Copa Libertad, volvió a la MLS, donde consiguió todos los honores y el título de campeón de liga con el Crew de Columbus, por lo que su adaptación a la liga será inmediata. Además va a contar con una plantilla plagada de figuras como son el sueco Zlatan Ibrahimovic, el mexicano Jonathan Dos Santos y el brasileño Vitor Gomes Pereira Júnior, simplemente conocido como Juninho.

 

Otro entrenador argentino que ha llegado este año a la MLS es Matías Almeyda que salió de las Chivas del Guadalajara, uno de los históricos del fútbol de México, para dirigir a los Earthquakes de San José, que están entre los peores de la MLS, con quienes tendrá que hacer toda una reconstrucción.

 

Además de las incorporaciones de Schelotto y Almeyda, en el apartado de los jugadores, la llegada más destacada sin lugar a dudas es la del centrocampista argentino Gerardo “Pity” Martínez (Atlanta FC), el mexicano Marco Fabian (Philadelphia Union), el portugués Nani (Orlando City SC) y el joven inglés Dion Pereira.

 

Todos ellos se unirán a las figuras que permanecen en la MLS como son el alemán Sebastian Schweinsteiger (Fire Chicago), y el mexicano Carlos Vela y su compañero el uruguayo Diego Rossi (LAFC), el argentino Lucho Acosta y el inglés Wayne Rooney (D.C.United), el colombiano Darwin Quintero (Minnesota United), el argentino Diego Valeri (Portland), el uruguayo Nicolás Lodeiro y el peruano Raul Ruidiaz (Seattle Sounders).

 

Además de los jóvenes que encabeza el argentino Ezequiel Barco, el jugador que más ha costado su llegada a la MLS (16 millones de dólares), que pagó el Atlanta United, donde también está el venezolano Josef Martínez, Botín de Oro de la pasada temporada al lograr 34 dianas y batió todas las marcas en la historia de la liga.

 

De ahí que si hay talento extranjero en la MLS éste habla español, con decenas ya de jugadores procedentes de Latinoamérica y Centroamérica, donde son además las grandes figuras en sus respectivas selecciones, principalmente de Costa Rica y Honduras.

 

La razón de su protagonismo no es solo deportivo sino económico, el mercado hispano es clave para el desarrollo y crecimiento de la MLS, si tenemos en cuenta que en la próxima década habrá más de 94 millones de habitantes hispanos en Estados Unidos de América y su gasto crecerá hasta 85%, según el informe “Hispanic Buying Power”.

 

De ahí que en la temporada 2019 el protagonismo de los jugadores latinoamericanos estará de nuevo “garantizado” tanto dentro como fuera del campo, que también serán el centro de atención con la inauguración el próximo 13 de abril del Alliaz Field del Minnesota United FC, que será el vigésimo que ha sido construido o transformado para jugar específicamente fútbol, algo que no había tenido precedente en el mundo.

 

Además habrá también otros seis estadios más construidos en los próximos años con la sede de Columbus, la nueva franquicia de Cincinnati, las que están ya aprobadas para las sedes de Miami, Nashville, Austín y la futura ciudad de expansión.

 

La MLS también va a contar esta temporada con ocho nuevas instalaciones que han costado una inversión a los equipos de 300 millones de dólares desde el año 2017, incluidos los 78 del Real Salt Lake para construir unas instalaciones modelo en la que se combinaran estudios y el desarrollo del fútbol y que ha sido bautizada como la “Harvard of Soccer”.

 

El desarrollo de la MLS ha permitido que el Atlanta United, vigente campeón, sea el equipo que mayor valor tiene con 330 millones de dólares, seguido por el Galaxy (320), los Sounders de Seattle (310), LAFC (305), Toronto FC (290), Portland (280), Nueva York (278), Orlando (270), Kansas City (270) y DC.United (265).

 

Lo anterior ha generado que los dueños de las últimas franquicias que ha concedido la MLS les ha tocado pagar 150 millones de dólares con la excepción del inglés David Beckham, quien cuando llegó como jugador del Galaxy firmó un acuerdo con la liga que si algún día quería ser propietario de un equipo sólo tendría que pagar 25 millones de dólares, que era el valor que tenían las franquicias cuando llegó el ex futbolista del Manchester United y Real Madrid, entre otros equipos.

 

Nada que ver con lo que tendrán que pagar los dueños de la que será la vigésimo octava franquicia que como mínimo les tocará desembolsar 200 millones de dólares, 50 más de los que han pagado la de Cincinnati (se estrena esta temporada), Nashville (lo hará en 2020), y Austin (en 2021).