Belleza

¿Sabe Elegir Sus Cosméticos?

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Cuando eliges un cosmético, ¿lees su etiqueta? En algunos, en ocasiones ni aparece, saber seleccionar qué es lo que más nos conviene es determinante para la salud de la piel. 

Damos por hecho que la cosmética pasa unos estrictos controles de calidad, pero no siempre adquirimos los productos en establecimientos autorizados, e incluso, a veces, también en los productos cosméticos de prestigio faltan detalles sobre sus componentes o su fecha de caducidad.

Hay normativas internacionales que obligan a que los productos de belleza lleven un etiquetado con todos sus componentes, una circunstancia en la que hace hincapié Estíbaliz Lancha, responsable de “Mi Rebotica”, quien advierte que “saber descifrar las etiquetas de los cosméticos es algo esencial, ya que ponemos sus componentes en contacto con nuestro cuerpo”. 

Lancha explica que la lista de ingredientes INCI (La Nomenclatura Internacional para Ingredientes Cosméticos) es obligatoria y engloba la lista de ingredientes regulados que componen cada producto de belleza y que puede apreciarse en la etiqueta de cada uno de ellos. 

Pedro Catalá, doctor en farmacia y fundador de la marca Twelve Beauty, advierte que las bacterias y oxidación son los grandes problemas de los cosméticos, sobre todo por el contenido en agua de las fórmulas.  

“El fabricante ha de establecer la duración del cosmético mediante diferentes pruebas hechas en distintas condiciones”, advierte y apunta que las fórmulas más seguras son las que se presentan en ““airless” o en spray”.

“Un producto cosmético está formado por una compleja composición de sustancias que crean un ambiente biológicamente inestable, con lo cual, conservar el producto para que sea eficaz y seguro en el tiempo es una tarea complicada para los formuladores”.

“Pero los productos sin agua, como los elaborados a base de aceite, tampoco están a salvo. En este caso, son los inevitables fenómenos de oxidación los que acortan la vida del producto”, incide Catalá.

Según añade Lancha, en esa lista de ingredientes deben aparecen en primer lugar los que se presentan en mayor grado de concentración, hasta llegar a las concentraciones del 1%. Las inferiores se mencionan al final y no tienen por qué estar en orden. Así, el consumidor, puede “hacerse una idea de la cantidad de principio activo que lleva un producto” .

¿Qué es qué en la composición? 

Los principios activos son los ingredientes responsables de realizar la función a la que está destinado el cosmético.

Pueden ser de origen vegetal, animal o sintético, que son los que se producen en los laboratorios.

Si un principio activo está detrás de los perfumes, quiere decir que en el producto no se presenta gran cantidad de éste. De lo contrario, si el principio activo se encuentra en segundo o tercer lugar, se tratará de un producto que contiene altas dosis de cierto principio activo.

Estíbaliz Lancha apunta que los elementos naturales “son los que no han sido sometidos a procesos químicos y aparecen en la etiqueta en latín, mientras que los artificiales lo hacen en inglés”. 

Entre los datos obligatorios que debemos encontrar están:

1. Fecha de caducidad.

2. Caducidad PAO (Period After Opening) Es un grafismo indicador del período de vida útil de un producto desde su apertura, y que se representa con un recipiente redondo abierto y un número con una M, que hace referencia a los meses que han de pasar hasta que caduque. 

3. Las indicaciones/Modo de empleo. 

4. Contenido neto en gramos (gr.)  o mililitros (ml.), que se representa con una “e”.

5. Punto verde. Se representa con un círculo con dos flechas entrelazadas. Este signo indica que la empresa fabricante ha cumplido la legislación sobre Envases y Residuos de Envases, garantizando que los materiales empleados en su fabricación no dañan al medioambiente.

6. Aerosoles. Cuando un producto es un aerosol el símbolo que lleva para indicarlo tiene forma de “e” invertida y garantiza que el producto cumple los estándares de calidad que han de aprobar esta clase de productos. 

Entre la información no obligatoria, pero que es recomendable que aparezca está:

1. Probado dermatológicamente, esto comprueba que el producto ha sido probado en personas para comprobar su eficacia o su tolerancia cutánea, bajo supervisión de un dermatólogo y es representado con el símbolo que así lo indica.

2. Si es reciclable aparecerá en la etiqueta el anillo de Möebius, que se representa con un triángulo de tres flechas.

3. El acto de animar a deshacernos de los residuos de manera correcta y a ser responsables con el medio ambiente se representa con la silueta de un hombre depositando un producto en una papelera, el Tidyman.

4. Certificado ECOCERT, que hace referencia a que el producto sea ecológico; es decir, que esté elaborado con ingredientes naturales producidos en cultivos ecológicos, que no contienen conservantes químicos y que no están probados en animales.

5. Los productos que no han sido probados en animales se representan con un conejo dentro de un triángulo.