Historia, Internacional

El Último Sha De Persia

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Se cumplen cuarenta años del exilio de Mohammed Reza Pahlavi, el último Sha de Persia, un hombre que como hizo Napoleón se coronó a si mismo emperador. Su viuda, Farah Diba, rescata su memoria con un libro y un documental.  

Corrían los años setenta y el petróleo era el negocio del mundo circunstancia que convirtió a Irán en la potencia más importante de Oriente Próximo y, por ende, a su máximo dirigente, el Sha Mohammed Reza Pahlavi, en uno de los dirigentes más influyentes del panorama internacional.  

Pero las condiciones sociales empeoraron al tiempo que los millonarios se hacían más ricos y producto de este malestar surgió un movimiento revolucionario de masas que acabó controlado por los grupos chiíes, encabezados por el ayatolá Ruhollah Jomeini.  

La denominada Revolución Iraní comenzaría a principios de 1977 con numerosas protestas en favor de los derechos civiles. El país empezaría a desestabilizarse y se decretaría la Ley Marcial, marcando su cénit el asesinato de cientos de personas en el denominado “Viernes Negro”, el 8 de septiembre de 1978 y concluyendo, ahora hace 40 años, el 16 de enero de 1979 cuando el Sha se marchó al exilio.

El Shah y su esposa se exiliaron y estuvieron viviendo en diversos países: Marruecos, Bahamas, Ecuador, México, Estados Unidos, Panamá y finalmente Egipto, donde fueron acogidos por el presidente Anwar el-Sadat.

El Sha murió de cáncer el 27 de julio de 1980 en El Cairo y, a pesar de sus deseos de tener unas honras fúnebres sencillas, Sadat le dispensó un funeral de Estado: veintiuna salvas de cañón y tres descargas de un centenar de carabineros lo despidieron en la mezquita Al Rifai. El Shah fue enterrado en una ceremonia, que nunca se había producido antes en cuanto a solemnidad y grandiosidad, con la Emperatriz Farah Pahlaví, tercera y última mujer del Sha a la cabeza del funeral.

A título personal asistieron el ex presidente Nixon y Constantino de Grecia, ambos amigos del Sha Pahlavi.

Su viuda, Farah Diba, que cuenta ahora con 80 años, acaba de publicar un libro de Assouline, que sirve como catálogo de la colección de arte que creó durante su reinado en Irán y ha protagonizado un documental.

Valorada en unos 3,400 millones de dólares, la colección que muestra está compuesta por alrededor de 200 obras de artistas de gran renombre, entre ellos: Picasso, Van Gogh, Bacon, Monet, Renoir, Miró o Warhol, que la emperatriz fue adquiriendo cuando Irán nadaba en dinero. 

“Mi marido quería realmente traer democracia, pero cuando la gente no está educada, ni alfabetizada, eso lleva tiempo,” declaraba Farah al diario australiano The Sydney Morning Herald.

Por su parte el documental, que lleva por título “Farah Diba Pahlavi. La dernière impératrice”, ha sido dirigido por el periodista, director y presentador de televisión alemán Gero von Boehm.

En el filme, Farah relata de manera directa y en primera persona su vida desde que era una simple estudiante de Arquitectura de la École Spéciale d’Architecture, que conoció al monarca persa en París en 1958 en la embajada de Irán, hasta que se convirtió en emperatriz (Shahbanou), fruto del tercer matrimonio del Sha.

Este fue un título creado específicamente para ella en 1967, puesto que las anteriores esposas de Pahlavi, la Princesa Fawcia, hija del del Rey Fuad I de Egipto, y Soraya Esfandiary, hija del embajador de Irán en la República Federal Alemana, fueron conocidas como malakeh (reina), y además Farah se convirtió en una de las mujeres más mediáticas en el mundo.

Mohammed Reza Pahlevi nació el 26 de octubre de 1919 en una casa alquilada por su padre, Reza Jan Mirpany Savadkuhíel, oficial del Ejército, en el barrio Puerta de Qazvín, de Teherán.

Su padre subió al poder tras el golpe de estado perpetrado el 22 de marzo de 1921, durante el mandato del último miembro de la dinastía Kayar, Ahmad Sah Kayar, en el que se convirtió en Ministro de Guerra.

En ese momento, el Gobierno de Persia (Irán) estaba dirigido por el periodista Seyyed Ziá (Seyyed Ziaoddín Tabatabaí) quien en 1925, por cuestiones políticas, abandonó el cargo a favor de Reza Jan, quien se coronó como Reza Sha Pahlavi (1877-1944).

Tras el golpe de estado, la familia se muda a una casa más grande. Mohammed Reza Pahlevi vivió su infancia junto al resto de su familia: su madre, Nimtay Ayromlú, después conocida como Tayolmoluk Ayromlú; sus hermanas Shams, la mayor; Ashraf, que era su melliza;  y su hermano Alí Reza.

Fue en esa casa donde Mohammed Reza comenzó a aprender de su preceptora Madame Arfa’ la lengua francesa y una serie de aspectos generales sobre la cultura occidental, la Revolución francesa, los pensadores occidentales y la historia de Occidente.

Cuando su padre fue coronado él contaba siete años de edad y, a partir de la subida al trono de su padre, lo fueron instruyendo como sucesor y se le reservó uno de los edificios del Palacio Golestán para adiestrarlo en protocolos y tradiciones reales. 

Mohammed Reza sería instruido además en la exclusiva escuela Madrese-ye Nezam junto a veinte compañeros selectos, intentando el monarca, sin éxito, que se tratara a su hijo, futuro heredero del trono, como al resto. Después completaría su formación en Suiza hasta su vuelta a Irán en 1935, cuando ingresó en la Academia Militar de Teherán, terminando su carrera militar en 1938.

En 1941 su padre fue obligado a abdicar por los aliados durante la Segunda Guerra Mundial y se exilió en Johanesburgo, donde murió en 1944. En su lugar colocaron a su hijo Mohammed Reza Pahlavi, quien fue coronado Emperador de Irán en 1967, en una fastuosa ceremonia a la que asistieron personalidades de todo el mundo. 

Posteriormente, unificó los partidos políticos en uno solo e inició una modernización del país que fue denominada “revolución blanca”, de la que se beneficiaron, fundamentalmente las personas que estaban próximas al poder, creando una gran brecha entre ricos y los más desfavorecidos.

Con el inicio de la década de los setenta el malestar aumentaría, ya que la gran subida del precio del petróleo y sus beneficios para la clase dirigente en Irán no repercutía en las mejoras sociales que había prometido encontrándose el país en los peores puestos en mortalidad infantil, educación y sanidad.  

El Sha se casó en tres ocasiones. La primera boda fue en el año 1939 y de la mano de la Princesa Fawzia de Egipto (1921-2013), que era hija del Rey Fuad I de Egipto. Fruto de este matrimonio fue el nacimiento de la princesa Shahnaz Pahlavi, nacida el 27 de octubre de 1940. El divorcio se produjo en 1948.

El segundo enlace tuvo lugar en 1951 y el Sha contrajo matrimonio con Soraya Esfandiary (1932-2001), que era la hija de Khalil Khan Esfandiary-Bakkhtiari, el titular de la embajada de Irán en la República Federal Alemana.

La unión se mantuvo durante siete años y el divorcio se consumó oficialmente debido a la supuesta infertilidad de la reina, a la que se le otorgó el tratamiento de Alteza Imperial Princesa Soraya del Irán.

Su tercera esposa fue Farah Diba, con la que se casó en 1959. Diba nació el 14 de octubre de 1938, hija de Sohrab Diba, capitán del Ejército Imperial iraní y de Farideh Ghotbi, veinte años más joven que el Sha.

La reina se convirtió en Shahbanou y le dio al mandatario cuatro hijos: Reza Ciro Pahlavi, que nació el 31 de octubre de 1960; Yasmin Farahnaz Pahlavi, nacida el 12 de marzo de 1963; Alí Reza Pahlavi, que vino al mundo el 28 de abril de 1966 y que se suicidó en su residencia de Boston el 4 de enero del 2011, y Leila Pahlavi, quien también se quitó la vida en 2001, cuando solo tenía 31 años en un hotel de Londres.