Inmigracion

Los Solicitantes De Asilo En Estados Unidos De América, Deberán Retornar A México Con Sus Familias

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Estados Unidos de América incluyó a familias completas en el plan de retorno a México de migrantes que esperan su proceso de asilo, incluido en el Protocolo de Protección a Migrantes (MPP, en inglés), revelaron funcionarios del Departamento de Seguridad Nacional (DHS).

Las autoridades de DHS precisaron durante una conferencia de prensa telefónica que los números crecerán conforme avance la implementación del MPP, que podrá ampliarse a otros puertos de entrada.

En la actualidad, el programa piloto solo se lleva a cabo a través de la garita internacional situada entre San Ysidro (California) y Tijuana (México). 

Uno de los funcionarios que participó en la conferencia confirmó que las familias formarán parte del procedimiento, con la intención de asegurar que se mantendrán juntas durante su proceso migratorio.

En la implementación del programa piloto, México recibirá a diario grupos de aproximadamente 20 migrantes centroamericanos que cumplan con requisitos establecidos anteriormente, tales como ser adultos, no ser menores no acompañados y no tener historial criminal o problemas de salud.

Las personas que regresan a territorio mexicano lo hacen con una fecha para presentarse nuevamente al puerto de entrada y ser trasladadas a su audiencia con un juez de inmigración. También se les entrega información para que puedan ser asesorados por abogados sobre su proceso.

El Gobierno Estadounidense comenzó la aplicación del Protocolo de Protección a Migrantes con el regreso de un hondureño y la presencia en la frontera de California de la Secretaria de Seguridad Nacional, Kirstjen Nielsen. El arribo de la funcionaria al puerto de entrada de San Ysidro respondió al inicio de este programa. 

Desde los últimos meses de 2018 han entrado a México unos 11,500 migrantes centroamericanos, principalmente de Guatemala, El Salvador y de Honduras, y últimamente más de 10,000 han solicitado ingresar de manera regular al país vecino a través de una tarjeta de visitante por razones humanitarias.

 

El presidente Donald Trump acusó a los Gobiernos de Honduras, Guatemala y El Salvador de “animar” la creación de caravanas migrantes porque, a su parecer, esos países de Centroamérica quieren “deshacerse” de algunos de sus ciudadanos siendo esta una de las razones por la cual solicitar asilo es cada vez más complicado en los Estados Unidos de América.

Entre enero y febrero, fueron desestimadas el doble de peticiones de inmigrantes que en el último semestre de 2018. La tendencia ya había empezado antes de que el Departamento de Justicia endureciera a principios de junio las condiciones para poder superar el primer filtro en la petición de asilo.

En un nuevo frente de su cruzada antinmigración, el Gobierno restringió la definición de “miedo creíble” que permite a un indocumentado solicitar protección en Estados Unidos de América. Dos organizaciones sociales interpusieron una demanda contra ese cambio porque consideran que vulnera la Constitución y las leyes internacionales.

Si un indocumentado llega a Estados Unidos de América alegando que ha huido de su país de origen por motivos de seguridad, las autoridades deben entrevistarle para determinar si esa persona tiene un “miedo creíble de persecución”. Si se considera que así es, el inmigrante deja de estar sujeto a una deportación inmediata y se inicia un largo proceso judicial que determinará si se le concede asilo. 

Trump y los partidarios de la mano dura esgrimen que el sistema es demasiado generoso y que muchos de esos inmigrantes no llegan a presentarse a la vista judicial sobre asilo para quedarse viviendo como indocumentados en Estados Unidos de América. Con esa doctrina en mente, el exfiscal general, Jeff Sessions, anunció que desde junio 2018, en general, los casos de violencia doméstica o de pandillas ya no serían motivo para recibir amparo en Estados Unidos de América.

Los tribunales de inmigración dependen del Departamento de Justicia, por lo que Sessions sentó un precedente. Ahora, los solicitantes deben demostrar si el Gobierno de su país puede prevenir o no la violencia que dicen sufrir. 

En el último semestre del 2018, los tribunales determinaron que solo un 14,7% de las peticiones superaban el umbral de “miedo creíble”, según cifras oficiales obtenidas por investigadores de la Universidad de California. La tasa cayó a la mitad respecto a los últimos seis meses de 2017.

Históricamente, un 80% de las peticiones superaba ese primer filtro, pero en los últimos meses solo un 9% de los solicitantes ha acabado recibiendo asilo, según estadísticas citadas por The New York Times.