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Los vikingos modernos

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El lunes 21 de mayo salimos por la mañana del hotel en Oslo para visitar el museo de las primitivas naves vikingas en Bygday a las afuera de la histórica capital de Noruega fundada el año 1050.

Nuestro autobús privado avanzaba por una pista que a ambos lados nos mostraba valles verdes, bosques y casas con jardines colgantes, un paisaje que parecía un cuadro de algún pintor del renacimiento italiano.

Yo ya había visto naves vikingas colgando del techo de una iglesia cristiana en Suecia, pero las del museo en Noruega están sin maquillaje, tal como fueron desenterradas durante un asombroso y hasta sorprendente descubrimiento en 1903.

Durmieron por siglos bajo tierra, no en el fondo de las aguas de un fiordo o un mar del norte europeo, porque en esos años entre el 800 y 900 de nuestra era, las naves vikingas también formaban parte de los funerales de sus dueños. Y si se cree que en esos tiempos, 600 años antes del descubrimiento de América, la mujer era esclava del hombre, no era así en la cultura de los incivilizados vikingos considerados bárbaros paganos que con sus saqueos aterrorizaban el continente europeo.  De hecho, la principal nave del museo pertenecía a una poderosa mujer que en ella murió con su esclava.

Esta nave hecha para vela o para ser propulsada con un máximo de 30 remos, mide 22 metros de eslora y 5 de manga.

Durante la visita y cada media hora, una película a color se proyecta por las murallas blancas del museo. Se trata de la historia de ese pueblo nórdico que primero construye naves para navegar por ríos y mares buscando oro y plata, víveres, porque su territorio las más de las veces congelado y super poblado, necesita sobrevivir.

Su presa favorita era atacar y saquear los monasterios porque estaban indefensos lo que para los monjes era una herejía. El primero de ellos y más histórico fué el asalto al monasterio de Lindisfarne en el norte de Gran Bretaña en el año 793.

Durante los siglos siguientes, los vikingos y sus descendientes tuvieron gran influencia en la historia europea. En las islas británicas gobernaron durante muchos años hasta que fueron derrotados por los normandos descendientes de vikingos que habían recibido tierras en Normandía (norte de Francia).

Y la historia de estos vikingos normandos tiene una magia maravillosa. Cansado el rey francés Carlos el Simple que las naves de esos bárbaros que llegaban a las costas normandas entraran por el río Sena para saquear Paris, le ofreció al jefe vikingo Rollon, ser Duque del ducado de Normandía a cambio de suspender sus invasiones.

Con el tiempo, Rollon se hizo cristiano, se bautizó y tomó el nombre de Robert y fué el inicio de un cambio notable de los vikingos que de piratas se convirtieron en una flota más de las rutas marinas del comercio de la época.  Este nuevo espíritu los llevó inclusive hasta la actual Groenlandia no habiendo dudas que esos nórdicos llegaron al nuevo continente antes de Colón y Vespucio, pero no eran conquistadores para quedarse, sino aventureros de los mares.

Sin embargo, los normandos descendientes de los vikingos fundaron un reino en Sicilia, Italia y llegaron a influir con sus incursiones en el Califato de Córdoba en España y hasta en el imperio bizantino de Constantinopla (hoy Estambul).

A través de los ríos, los vikingos penetraron en el mar Báltico y en Rusia. El final del período vikingo coincide con la caída del rey Harald el Despiadado que murió en la batalla del puente Stamford en el año 1066, aunque los historiadores daneses extienden ese período vikingo hasta el 1085 con el final del reinado de Canuto IV de Dinamarca.

Para otros historiadores y sobre todo arqueólogos ayudados por la tecnología reinante, la era vikinga toca a su fin con la conversión de Suecia al cristianismo en el año 1100, mostrando así como Escandinavia se iba integrando en la cultura europea cristiana. No por nada en la Basílica de San Pedro en el Vaticano, el único retrato que hay, que no sea de un santo o santa, es el de la reina Cristina de Suecia que parece estar mirando La Piedad de Miguel Ángel.  Cristina moriría en un convento en Roma después de haber abdicado al trono.

Ahora, después de recorrer Suecia, Noruega y Dinamarca como lo hemos hecho con un grupo en mayo cuando también visitamos Rusia y Finlandia, uno no puede dejar de preguntarse: ¿y cómo de estos bárbaros vikingos de hace más de mil años, pudieron hacer florecer una civilización, una cultura que hoy asombra al mundo desde el humanismo a la educación?  ¿Cómo es que ahora Noruega haya sido declarado el país más feliz del mundo? ¡Y no cabe duda, se vé en el rostro de la gente!