Cultura, Historia, California

La Misión De San Fernando, Símbolo De La Cristiandad Hispana

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Anclada en el valle de San Fernando, en el condado de Los Ángeles en el Estado de California, la misión de San Fernando Rey de España (1797) se alza como símbolo de la cristiandad y como icono de la hispanidad. Convertida en museo en la actualidad, algunas de sus dependencias siguen teniendo la utilidad de sus orígenes:  bodas, bautizos y misas se siguen celebrando entre los feligreses de origen hispano en su mayoría.   

El reino de España se expandió por el mundo, utilizando pequeñas fuerzas militares que servían para proteger a los colonos, amedrentar y someter a los extraños, ayudados por los sacerdotes que se encargaban de enseñar y convencer a los habitantes de la región. Así fundaban comunidades autosuficientes, conocidas como misiones, que les permitían intercambios comerciales de todo tipo.  

El sistema que utilizaban consistía en acoger a los indígenas que se acercaban motivados por la curiosidad y, una vez ganada su confianza, les invitaban a establecerse en las proximidades de la misión. Allí, al mismo tiempo que catequizaban a los indios, los misioneros les enseñaban nociones de agricultura y ganadería, les proporcionaban semillas y animales, y les asesoraban en el trabajo de la tierra.

Algunos de aquellos escogidos aprendían también técnicas de carpintería, herrería o albañilería. Las mujeres recibían adiestramiento en las labores de cocina, costura y confección de tejidos. Salvo en el caso de las misiones jesuíticas de Paraguay y otras similares, sin la presencia de los hombres de armas, las acciones coactivas las realizaba el ejército posteriormente.

El fundador de las misiones españolas en la Alta California fue Miguel José Serra Ferrer nacido en Mallorca el 24 de noviembre de 1713, hijo de una humilde familia campesina. Ingresó en el convento franciscano de Jesús, de la ciudad de Palma el 15 de septiembre de 1731; allí cambió su nombre por el de Junípero Serra. Las cartas y las noticias que llegaban de los misioneros de América movieron al fraile a incorporarse al trabajo de evangelizador en tierras americanas. 

El 28 de agosto de 1749, Junípero Serra y otros veinte franciscanos salieron del puerto de Cádiz rumbo a Nueva España (México). La expedición llegó a la ciudad mexicana de Veracruz el 7 de diciembre. El 14 de julio de 1767, dieciséis miembros de la Orden franciscana partieron de Ciudad de México rumbo a la California conocida, llevando al frente a fraile franciscano español.

Una vez en su nuevo destino, el director de los misioneros y el visitador real, José de Gálvez, organizaron una expedición que tenía como objetivo ocupar para España la Alta California, prácticamente desconocida en aquel momento. Se cree que una de las razones que empujaron la expedición fue la presencia de Rusia en Alaska, y la posibilidad de que tratara de extender hacia el Sur su presencia en el continente americano. 

Hacia 1565 se fundó la primera misión en lo que es hoy Estados Unidos de América, en San Agustín, Florida. En 1769, el misionero fray Junípero Serra estableció la primera misión en California, la de San Diego de Alcalá, en la actual bahía de San Diego, y allí prosiguió su labor de fundador hasta su muerte en 1784. 

En general, la historia de todas las misiones no es fácil. Muchos indígenas se resistieron desde el principio, otros no quisieron acogerse a la disciplina de las mismas y escapaban, pero los soldados los capturaban y los regresaban a la comunidad.

Los soldados, según crónicas de la época, crearon muchos problemas a los misioneros, al abusar de las mujeres indígenas, esto generó rebeliones en otras misiones similares a las de Junípero, durante las cuales los indios quemaban casas y destruían las cosechas. 

La fundación de la primera misión española en la Alta California fue la Misión de San Fernando, Rey de España. La ceremonia de ocupación tuvo lugar el 14 de mayo de 1769. A partir de la Misión de San Fernando, y en los siguientes 15 años, se crearon otros nueve asentamientos a lo largo de la costa del Pacífico. Cálculos aproximados cifran la población de California, a la llegada de los españoles, en 100.000 indios de diversas tribus, que constituían sociedades rudimentarias.

Fundada como misión el 7 de septiembre de 1798, por el fray Fermín Lasuén, varios colonos y cerca de 30 nativos cristianizados vivían en los alrededores. La misión de San Fernando, Rey de España se convirtió en la número 17 en el orden de edificaciones de este tipo (llegaron a ser 21), en todo California, una de las más importantes de su entorno, sirviendo como soporte para la cadena de misiones que se desplegaron hacia el norte. 

El primer edificio que tuvo la misión fue la iglesia (noviembre de 1797), que sirvió de habitación para los sacerdotes durante los años en que se construía el edificio principal o “Salón largo”. La técnica que se utilizó para su construcción fue la de muros, con acumulación de varias hileras entrelazadas de ladrillos de adobe, lo que le permitía crear paredes de cierta solidez.

El convento se inició en 1810 y se completó doce años después, haciéndose famoso por sus 21 arcos romanos en hilera que precedían un largo corredor. Además de las habitaciones de los curas, la tienda de venta, los talleres de trabajo y la iglesia, los sacerdotes crearon una biblioteca que contenía, sobre todo, libros recopilados por las misiones y donaciones privadas provenientes de Santa Bárbara con contenidos religiosos en su mayoría. Actualmente, la misión alberga el archivo principal de la Archidiócesis de Los Ángeles.

Para 1819 estaban contabilizados en la misión menos de 100 indígenas que mantenían a 45 cerdos, 780 caballos, 144 mulas, 12,800 cabezas de ganado vacuno, 7,800 ovejas, y 176 cabras. Además se fabricaba ropa, zapatos, jabón, cuero, sebo y aperos para la agricultura, con los que se sembraba principalmente maíz, frijoles y garbanzos.

Los indígenas de California fueron muy productivos, al punto de que sus misiones llegaron a desarrollar actividades comerciales con barcos de banderas extranjeras que atracaban en los puertos californianos. Se calcula que a principios de la década de 1830, los indios de las misiones de California tenían a su cuidado 400.000 cabezas de ganado, 60.000 caballos y 320.000 cabras, cerdos y ovejas. También cosechaban enormes cantidades de granos.

Hacia 1830 en la Misión de San Fernando, Rey de España se contabilizaron cerca de 2.600 indígenas conversos que se mantenían adscritos a la misión. En su cementerio yacen 2.245 fallecidos que fueron enterrados entre los años 1798 y 1852. No pocos indígenas se bautizaban antes de morir para ser enterrados junto a los suyos en el cementerio de la misión.  En cuanto a los indígenas no cristianizados, las tribus del entorno quemaban a los difuntos junto con sus pertenencias.

La misión llegó a ser muy famosa por sus trabajos en cuero y por su herrería, también se fabricaban cuencos de piedra, morteros, cestas, ornamentos, cuchillos, y herramientas en general. Sus tierras tenían naranjas, manzanas, peras y melocotones entre otros árboles frutales, incluyendo un buen vino de mesa entre otras exquisiteces.

En 1846, después de haber sido secularizada fue vendida, justo antes de la ocupación por parte de Estados Unidos de los territorios de California. Sin embargo y a pesar de que un fallo de la corte ordenó la reutilización de la iglesia en 1846, fue imposible evitar su posterior expoliación y abandono de la mano de las empresas que se fueron estableciendo a su alrededor hasta casi convertirse en una ruina. Las lluvias del invierno devoraron el barro de sus paredes y derrumbaron sus techos, hasta el momento en que comenzó a su rehabilitación en 1916, después de que una colecta popular lo rescatase de la ruina total. 

En 1971 la iglesia fue destrozada por un terremoto, pero fue reconstruida completamente en 1974 gracias a que la fundación Hearst donó una cantidad importante de dinero para la restauración de la misión.