Artes, Literatura

José Manuel Caballero Bonald, Maestro De La Poesía Contemporánea

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Escritor plural por encima de las fronteras entre géneros, José Manuel Caballero Bonald es ya uno de los maestros de nuestra poesía contemporánea. La cuidadosa utilización del lenguaje y el barroquismo que caracterizan su obra lo hacen un narrador imprescindible para comprender la marcha de la novelística en castellano del Final de Siglo.

El Autor de nueve libros de poesía, reunidos en las antologías nació el 11 de noviembre de 1926 en Jerez de la Frontera, España de padre cubano (Republicano del Partido Reformista) y madre de ascendencia aristocrática francesa (de la familia del vizconde de Bonald). 

Caballero estudió Filosofía y Letras en Sevilla entre 1949 y 1952 y náutica y astronomía en Cádiz. En estos mismos años comenzó a relacionarse con los cordobeses de la revista Cántico, como Pablo García Baena.

Publicó su primer libro poemario, “Las adivinaciones”, en 1952, tras haber obtenido con él un accésit del Premio Adonáis. Dos años antes había ganado el Platero de poesía. 

Su carrera continuó en Latinoamérica, donde fue profesor universitario en Bogotá. En la capital colombiana escribió su primera novela “Dos días de septiembre”, galardonada en 1961 con el Premio Biblioteca Breve y publicada al año siguiente.

Antologías poéticas como El papel del coro (1961), Pliegos de cordel (1963), Vivir para contarlo (1969), Descrédito del héroe (1977), Selección natural (1983), Laberinto de Fortuna (1984) forman parte de su extensa producción literaria. 

Colaboró con Camilo José Cela y con el proyecto del Instituto de Lexicografía de la Real Academia Española y en 1986 se inauguró un instituto con su nombre, y en 1998 se constituyó la Fundación Caballero Bonald.

El poeta y ensayista de “Doble vida” y “El imposible oficio de escribir”, cuenta también en su quehacer con las novelas “Ágata ojo de gato”, “Toda la noche oyeron pasar pájaros”, “En casa del padre” y “Campo de Agramante”, junto a sus textos periodísticos “Copias del natural” y de memorias “Tiempo de guerras perdidas”. Ahora ve la publicación de dos nuevas obras en prosa, “Mar adentro”, y la segunda entrega de sus líneas memorialísticas “La costumbre de vivir”.

En su libro más, “Mar adentro”, viene a ser una mirada personal sobre los recuerdos y las letras suscitados por el mar. “Mi primera afición fue el mar y antes que nada quise ser marino. Mis lecturas iniciales más queridas fueron páginas de Salgari, Conrad y London, y pensaba que haciéndome marinero correría las aventuras de los personajes creados por estos escritores. Sin embargo, tuve una afección pulmonar y en el reposo necesario para mi curación comprendí que no estaba hecho para ser marino; una profesión dura y con unas exigencias de sistema de vida muy especiales. Cambie mi vocación marinera por la carrera de Filosofía y Letras, que quizás fue otra forma de equivocarme. Sin embargo, la cercanía natal al mar gaditano, el descubrimiento del mar, fue para mí una impresión inolvidable”.

“Nunca he dejado de admirar y respetar al mar; he navegado mucho, a vela por nuestras costas y hasta cruzando el Atlántico, y he aprendido, entre otras cosas, que la temeridad es una traba para ser un buen navegante”. aseguró el poeta español.

Sus memorias publicadas en “La costumbre de vivir” se reflejan unos tiempos muy significativos en nuestra historia próxima. “Hay diferencias apreciables. Los últimos veinte años del franquismo eran duros y de luchas, pero había un romanticismo en el combate, había una ilusión por lo que se podía conseguir. Ahora, la vida es anodina, aburrida, derechizada, ya no hay insumisión ni rebeldía. La dinámica de la Historia ha conducido inopinadamente a esto; en nuestro caso hemos llegado a una Historia sin culpables, un franquismo sin juicio ni tribunal. Hoy he perdido cierto entusiasmo político”, comento el poeta.

En abril de 2009 publica “La noche no tiene paredes”, compuesto por 103 poemas, donde hace una reivindicación de la incertidumbre, porque, en sus propias palabras, “el que no tiene dudas, el que está seguro de todo, es lo más parecido que hay a un imbécil”. 

Tras la publicación de “Entreguerras” (2012), libro autobiográfico formado por un solo poema de casi 3.000 versos, declaró: “ya no voy a escribir nada”, sin embargo, continuó escribiendo. Ha reconocido que escribir poesía le ayuda a mantenerse joven. “El permanecer en la brecha te rejuvenece. El que no se queda callado, el que iguala el pensamiento con la vida, tiene ya mucho ganado para rejuvenecer”, declaró al cumplir 80 años.

El 29 de noviembre de 2012 fue galardonado con el Premio Cervantes. Al año siguiente publicó “Material del deseo” (2013) y “Marcas y soliloquios” (2013).

Caballero que fue Miembro correspondiente de la Academia Norteamericana de la Lengua Española (1993-1994), ha sido premiado con de varios galardones literarios, tanto de poesía como de narrativa, entre los que destacan Premio Reina Sofía de Poesía Iberoamericana (2004), Premio Nacional de las Letras Españolas (2005), Premio Nacional de Poesía (España – 2006), Premio Internacional de Poesía Federico García Lorca (2009), Premio Cervantes (2012), Premio Francisco Umbral al Libro del Año (2016), Premio Andalucía de la Crítica en poesía (2016), el Premio de Novela Ciudad de Torrevieja, localidad que en junio de 2017 le dedicó una de sus últimas memorias, “Examen de ingenios”, afirmando que no piensa volver a escribir más.