Literatura

Leopoldo Panero, Poeta Español, Miembro De La Generación Del 36

Poeta español, miembro de la Generación del 36, dentro de la corriente de la Poesía arraigada de posguerra, Leopoldo Panero Torbado nació en Astorga, provincia a de León, España, el 17 de octubre de 1909, donde pasó toda su infancia. Hizo la Enseñanza Media en San Sebastián y León, y estudió Derecho en las Universidades de Valladolid y Madrid, en esta última se licenció.

Sus primeros versos los dio a conocer en Nueva Revista de Madrid, que él mismo fundó y donde publicó sus obras como “Crónica cuando amanece” (1929) y “Poema de la niebla” (1930).

En el otoño de 1929 enfermó de tuberculosis y fue a reponerse al Sanatorium Royal de la Sierra de Guadarrama durante ocho meses donde se enamoró de una paciente, Joaquina Márquez, fallecida algunos meses después.

Amplió estudios en Cambridge de 1932 a 1934 y en Tours y Poitiers en 1935, impregnándose de literatura inglesa y francesa. Publicó también obras en Caballo Verde para la poesía, revista dirigida por Pablo Neruda. 

Durante la Guerra Civil Panero fue arrestado, conducido al Convento de San Marcos en León, donde quedaría encerrado como recluso, acusado de recaudar fondos para Socorro Rojo Internacional (SRI), una organización de servicio social internacional constituido por la Internacional Comunista de Moscú en 1922, creada para que funcionara como una Cruz Roja internacional e independiente de cualquier organización o confesión religiosa. Se dice que el SRI condujo campañas de apoyo a los prisioneros comunistas y reunió apoyo material y humanitario en situaciones específicas.

Tras un tiempo en el convento y gracias a la mediación de su madre, de Miguel de Unamuno y de Carmen Polo, esposa del militar y dictador español Francisco Franco -que era prima de su madre-, le evitó males mayores y volvió a Astorga en noviembre.

En 1937 murió su hermano Juan, también poeta, en un trágico accidente de automóvil, hecho que le hirió profundamente, transformándolo en un conservador. Sobre este hecho y en su memoria escribió “Adolescente en sombra” (1938).

Durante la guerra entró en Falange Española, un partido político español, de ideología fascista, donde desempeñó un importante papel en el desarrollo de los acontecimientos que condujeron a la Guerra Civil Español. 

En 1939 lo nombraron agregado cultural a la Embajada Española y director del Instituto Español (1945–1947) en Londres, donde conoció y trató a algunos de los más insignes exiliados, como Luis Cernuda o Esteban Salazar Chapela, director a su vez del otro Instituto de España, dependiente de la República. 

En el año 1941 se casó con Felicidad Blanc, escritora, con la que tuvo tres hijos, Juan Luis, Leopoldo María, y José Moisés “Michi”, los dos primeros también poetas.

A finales de 1949 y comienzos de 1950, participó de la “misión poética” con los poetas Antonio Zubiaurre, Luis Rosales y el embajador Agustín de Foxá, que recorrió diferentes países iberoamericanos (Colombia,Costa Rica, Cuba, Ecuador, El Salvador, Guatemala, Honduras, México, Nicaragua y Panamá) previo al restablecimiento de relaciones diplomáticas entre estos países y el régimen de Franco.

Publicó una “Antología de la poesía hispanoamericana” (1941); también publicó varios de sus poemas en las revistas Escorial (1940) de Madrid, especialmente en sus números 5 y 15, en Garcilaso, Juventud Creadora (1943–1946) y en Haz (1944), también de Madrid. Su libro “Versos del Guadarrama”, inspirado en el amor perdido de Joaquina Márquez, se publicó en “Fantasía”, suplemento de “La Estafeta Literaria” (1945), también de Madrid. 

El poeta pasaba grandes temporadas en la ciudad de Madrid, donde frecuentó la tertulia del Café Lyon y entabló amistad, entre otros, con Luis Rosales, Luis Felipe Vivanco y Gerardo Diego, tertulia que se fundió más tarde con la de Manuel Machado.

En 1949 recibió el Premio Fastenrath de la Academia por su libro “Escrito a cada instante”, y al año siguiente el Premio Nacional de Literatura. Más tarde publicó en la revista Poesía Española (1952–1971). Dirigió la revista Correo Literario y figuró en 1952 como organizador de las Exposiciones Bienales de Arte. También fue secretario de una sección del Instituto de Cultura Hispánica. En 1960 publicó “Cándida Puerta”, considerada una de sus obras maestras.  

El 27 de agosto de 1962 murió en su casa de Castrillo de las Piedras, a la temprana edad de 52 años, tras sufrir una angina de pecho mientras regresaba en su vehículo.