Medio Ambiente

15 toneladas de residuos de plásticos llegan anualmente a los océanos

Buscar la solución a la contaminación de los océanos con plástico y otros problemas que afectan a la naturaleza en gran medida viene de un esfuerzo individual, ya que “es muy fácil no hacer nada, ver e ignorar” lo que está sucediendo, según grupos ambientalistas de la isla caribeña de Antigua.

 

Tras la exitosa realización del concierto “Play it out”, parte de una iniciativa de la excanciller ecuatoriana María Fernanda Espinosa, presidenta de la Asamblea General de Naciones Unidas, para luchar contra los plásticos de uso único, miembros de varias ONG locales hablaron con Efe sobre los programas que adelantan en esta excolonia británica.

 

“He descubierto que es muy fácil no hacer nada. Es muy fácil de ver e ignorar. Pero eso no lo hace correcto, no lo hace aceptable y no lo hace tolerable. Todo el mundo se verá afectado. Todos sentirán los efectos del calentamiento global, del cambio climático”, afirmó Kisean Joseph, presidente de la ONG Zero Waste Antigua.

 

Lo primero que hay que hacer “es separar tu propia basura en casa y luego educar a tu vecino, a tus hijos y a los miembros de tu familia”, añade.

 

Joe, como es conocido en la isla, es un psicólogo de 21 años y devenido ambientalista que forma parte de una red de activistas y grupos locales, varios de ellos con apoyo de la ONU y otras organizaciones y países, que adelantan acciones e impulsan la concientización para preservar el cuidado de la naturaleza,

 

Entidades como Adopt a Coastline, fundada por la estadounidense Jennifer Meranto, que ha creado unos contenedores de basura hechos con materiales reciclados y trabaja con niños y jóvenes y les ofrece incentivos, además de enseñarles a fabricar cosas con los desechos que puedan vender y así generar una economía circular, estimulando la participación de la población para ayudar a limpiar las playas.

 

“Debemos aprender a recogerlos (los desechos) porque están allí y no solo porque alguien nos dio 100 dólares”, matiza Joseph, quien trabaja de la mano con Meranto e insiste que por eso la educación es una parte fundamental del proceso de cuidado de la naturaleza, coincidiendo con la celebración del Día Mundial del Medioambiente.

 

“Aunque los más pequeños, hablemos de niños de 5 a 8 años, pueden verse motivados por el incentivo económico” con los más grandes “es curioso que alrededor de sus casas ahora no hay apenas basura”, contó Julio Alcaina Navarro, un pedagogo español de 26 años que trabaja con Adopt a Coastline y otra organización de la cercana isla de Monserrat.

 

“Para llegar a procesos como Zero Waste (cero desperdicios) toca pensar global, actuar local”, asegura Martin Dudley, fideicomisario de Zero Waste Antigua, director de Rubber Duck Recycling y durante años una de las caras visibles de la lucha medioambiental en el todo el mundo, que llegó a Antigua con 3 años de edad desde su natal Sudáfrica.

Sin embargo, Dudley opina que los Gobiernos también deben cumplir con su parte: “Deben proporcionar la infraestructura para que sea conveniente y fácil para las personas participar en la separación de origen (de los desechos)... y apoyando a las empresas locales y pequeñas para que recolecten” los desperdicios que quedan.

 

Igual, pone de relieve que hay que asegurarse de que el dinero de financiamiento internacional que llega a los Gobiernos y diversas ONG “no se escape”, lo que lamentablemente sucede, dice, por lo que pide a las autoridades crear legislaciones fuertes para asegurar un funcionamiento correcto de estos procesos.

 

Sobre el plástico, cuya contaminación y utilización de uso único combaten Espinosa y la Asamblea General de la ONU con iniciativas como “Play it out” y la campaña “Beat Plastic Pollution”, Dudley dice que “es un gran material en muchas de sus formas, pero que el uso único para uso humano es un ejemplo espantoso, cuando se puede usar para recubrimientos de muy buena calidad y otras cosas”.

 

“Yo no creo que el plástico sea un material malo. Pienso que su proceso de diseño es un proceso malo (...). Reusar, reciclar, es parte de nuestro rol como seres humanos”, agrega.

 

Ambos ambientalistas coinciden en que creen que sí es posible llegar a tener un escenario de “cero desperdicios” y que son justamente países como Antigua y Barbuda, las islas pequeñas o incluso las grandes, las que están en primera línea, tanto por su vulnerabilidad a los temas medioambientales como por tener que cumplir casi una función de “vigilantes” y demostrarle a las grandes potencias y a los países industrializados que si se puede reducir considerablemente la contaminación que provoca el plástico.

 

“Tenemos que decirle a la gente: Hey, está preparado. Algo va a pasar. Despierta’”, sentenció Joseph.

 

Por lo menos 15 toneladas de residuos de plásticos llegan anualmente a los océanos y unos 100.000 animales marinos mueren al año por este tipo de material debido a que el plástico es muy persistente y se dispersa fácilmente, según la Organización de Naciones Unidas (ONU), que busca frenar una de las grandes amenazas modernas para el medioambiente.

 

Con una campaña masiva la Presidencia de la Asamblea General de la ONU intenta concientizar a la población para reducir la utilización de plásticos y disminuir su afectación en los mares y el planeta en general.

Estas son seis claves en la lucha contra la contaminación plástica:

 

Un material nada amigable

con el medioambiente

 

Según cifras de la ONU, unos 17 millones de barriles de petróleo son usados cada año para la producción de plástico, lo que contribuye a que sea un material poco amigable con el medioambiente: en promedio, la degradación de los desechos plásticos tarda 100 años.

 

Uso poco inteligente

 

Cada minuto cerca de 1 millón de botellas de plástico son compradas en el mundo, solo el 9% del plástico actualmente es reciclado, el 12% se ha incinerado y la mitad de las casi 300 millones de toneladas de ese material producidas por año solo se usan una vez, lo que se traduce en que la décima parte de los residuos producidos por el hombre sea plástico.

 

Afectación de los cuerpos de agua y sus formas de vida

 

Las ríos y océanos, y la vida que habita en ellos, son de los más afectados por esta problemática: el denominada Parche de Basura del Pacífico la relación de plástico frente a la vida marina es de 6 a 1 y más del 90 % de las aves marinas tienen plástico en sus sistemas digestivos.

 

El hombre, víctima de su propio invento

 

Esta invención de la modernidad, a corto y largo plazo afecta directamente a la humanidad: una persona en promedio come 70.000 microplásticos cada año, producir una botella de agua requiere 6 veces más de la cantidad de agua que contiene y más del 95 % de todo el plástico creado hasta ahora todavía existe en la Tierra.

 

Un esfuerzo que empieza por casa

 

Sin necesidad de grandes campañas ni inversiones gubernamentales o privadas, la lucha contra la contaminación por plástico es una labor con conciencia individual: no utilizar pajillas (pitillos, popotes), usar recipientes reutilizables para las bebidas, preferir platos y cubiertos de cartón por encima de los desechables, comprar en cajas en lugar de botellas y tener hábitos claros de reciclaje.

 

Comercio, poniendo el ejemplo

 

Bien sea por iniciativa propia o de legislaciones oficiales, cada vez se extiende más en el mundo que los comercios, principalmente los denominados de grandes superficies, incentiven el uso de bolsas biodegradables y reutilizables y cobran a quienes quieren llevar las de plástico: mil millones de estas bolsas se usan anualmente y en promedio cada una solo se utiliza durante 12 minutos.